Las sorpresas de los diputados

Rosario [email protected]

Francamente que nuestros diputados sí que no se cansan de darnos sorpresas… pero a cual más desagradable. En la legislatura pasada nos quedamos pasmados viendo a un padre de la patria “amenazando” con suicidarse, en el hemiciclo del primer Poder del Estado, porque fue descubierta su bigamia y su doble identidad.

Pero lo peor es que ni siquiera fue destituido, mucho menos procesado, para eso tenía su inmunidad que le garantizaba realizar su función… de pistolero.

Los nuevos legisladores, tampoco se quedan atrás, ellos también ya tienen a su primer pistolero.

Pero además resulta que estos “padres de la patria” sí que nos cuestan bien caritos.

Por ejemplo, desde que el Ejecutivo dio a conocer los megasalarios para sus principales funcionarios, muchos están reclamando su “ajuste”, se quejan de que no tienen vehículo asignado, ni chofer, que sólo ganan cinco mil dólares. Hay no, qué horror, cuántas dificultades que enfrentan los pobres.

Y ante el clamor de muchos sectores, de que paguen sus impuestos, algunos ya salieron con la genial idea de crear una ley de salario máximo con la que persiguen “reajustarse” a siete mil dólares, de los cuales sí pagarían sus tributos y ellos recibirían neto más de cinco mil dólares.

¡Qué lindo! Como quien dice, eso nos pasa por pedir que paguen sus impuestos.

Además cada diputado cuenta con un presupuesto de 400 mil córdobas, que manejan a su discreción para el impulso de supuestos proyectos sociales. Que a decir verdad, sólo en períodos electorales conocemos algunos. Siendo que el interés es el desarrollo de obras, lo más adecuado es que estos recursos los transfirieran a los gobiernos locales, los que están enfrentando serios problemas a tal punto que algunas alcaldías han amenazado con cerrar. Pero qué va, ya dijeron que no los sueltan. ¿Que no fue para legislar que los elegimos?

Y bueno, sobre las “libres” para la compra de vehículos ésta es una responsabilidad compartida con el Ejecutivo, ya que en la propuesta de ajustes fiscales no se les quitó este privilegio, perdiendo así la oportunidad de recuperar esos recursos.

Imagínense que un diputado “razonaba” que las “libres” no representaban mucho, pues apenas significan siete mil dólares cada una y sólo son dos por diputado y otra por cada suplente.

La Asamblea Nacional está integrada por 92 diputados e igual número de suplentes, o sea que estamos hablando de 276 libres durante el período legislativo, lo que le costaría al Estado (a nosotros) un millón 932 mil dólares que equivalen a veintisiete millones 434 mil 400 córdobas.

¿Qué tal? ¿Eso no representa mucho? Ya quisiera, por ejemplo la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos contar con ese presupuesto, pues ni siquiera llega a los dieciséis millones de córdobas o el Instituto de Cultura que anda por los dieciocho millones, por mencionar algunos. O quizás ese dinero se podría utilizar para no recortarle el presupuesto a Salud y Educación o aumentarle el salario a sus trabajadores.

Los diputados y el resto de altos funcionarios gubernamentales deben dejar de ver al Estado como el premio mayor de la lotería. Los gobiernos anteriores han dejado a este país en las carnes que estamos, nos están pidiendo sacrificios, ayudaría mucho al estado de ánimo de todos, si ellos empiezan por dar el ejemplo.

La autora es periodista.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí