Mustafá Alí Alburquerque
Así se titula el Best Seller Juvenil, escrito por Michael Ende, en donde Bastian, el personaje protagónico asciende al trono. Esta historia está entremezclada de fantasías/cuasi-realistas basadas en la filosofía humanística de la Odisea hasta la hindú, pero lo abstracto de la narración está en el hecho de que no menciona las circunstancias que le permitieron a Bastian convertirse en rey.
Recientemente el Dr. Humberto Belli Pereira miembro adjunto de la directiva del Ave María College, disertaba en torno a las propuestas hechas por el Dr. Michael Novak intelectual cercano a Su Santidad Juan Pablo II, a este señor la Universidad Ave María College le otorgó el doctorado Honorífico en Desarrollo Económico.
Las propuestas hechas por el Dr. Novak son alentadoras, pero a su vez vacías para nuestra realidad, destaca la importancia que tienen los Pymes como pilar fundamental para encauzar la justicia social y erradicar la pobreza que afecta a millardos en el mundo.
Contrario a las expectativas creadas por el Dr. Humberto Belli, el Dr. Novak está desinformado en torno a la realidad que se vive en Nicaragua, ahora si bien la información a que este señor tuvo acceso sin duda maquillada como es costumbre de políticos leguleyos y el clero.
En Nicaragua los recién graduados tienen que ejercer trabajos ajenos a su carrera, vender agua helada, barrer calles, conducir taxis y en el mejor de los casos trabajar en el ramo de la construcción y sobrevivir con menos de un dólar al día.
El Estado no suple de asistencia técnica a los Pymes, la banca privada no está en capacidad de financiar a dicho sector, debido a que el Estado no subvenciona ni da garantía a la banca. Lo que contribuye a la falta de mano de obra tecnificada.
El concepto de justicia social tiene ribetes políticos en nuestro medio.
El Dr. Novak habla de ejercer independencia dentro de nuestra sociedad, en lo formativo no hay tal independencia pues somos dependientes de modelos ajenos a nuestra realidad. El parabólico ejemplo de Tom Monaghan dueño de la franquicia “Dóminos Pizza” suena fantástico, pasar de pobre a magnate de las Pizza, criado en un orfanato con una formación integral que sin duda contaba con aire acondicionado, computadoras, teléfonos, campos deportivos, etc.
En conclusión en ese ejemplo tampoco se dan a conocer las circunstancias sociales en que este señor alcanzó dicha posición.
Ello me hace recordar las palabras del Dr. Agustín Vétez (psiquiatra mexicano).
“El futuro no existe sin esperanzas, y la esperanza no existe sin presente”.
Entonces amigos sigamos soñando en una Nicaragua mejor, pero desde nuestra propia perspectiva.
El autor es escritor.