Carlos González G.Corresponsal/BILWI, PUERTO [email protected]
La actividad pesquera en este municipio proporciona la mayor fuente de trabajo e ingresos económicos a los comunitarios y pobladores asentados en los litorales y se estima que el 90 por ciento de la población por comunidad depende directa e indirectamente de esta importante actividad.
Johnny Maradiaga, coordinador del Proyecto de Desarrollo Integral de la Pesca Artesanal de la Región Autónoma del Atlántico Norte (Diparaan), dijo que existen unos 6 mil pescadores artesanales desde Cabo Gracias a Dios hasta Prinzapolka, aunque sólo una tercera parte de ellos aparecen registrados.
En lo que respecta a la generación de riquezas, la pesca artesanal aporta el 80 por ciento de la producción de pescado, es decir unas 800 mil libras; unas 400 mil libras de langosta que equivale al 45 por ciento de casi un millón de libras; el 80 por ciento de libras de camarón.
En general la pesca artesanal está aportando el 60 por ciento de la producción pesquera total de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN). Datos de Diparaan indican que de casi 3 millones de la producción de pesca, un millón ochocientos mil libras es producida por los artesanos.
Las comunidades están organizadas en la Asociación de Pescadores aglutinados en unas cinco cooperativas, fundamentalmente de las comunidades del litoral norte, entre ellas Krukira, Pájara y Auastara, señaló Maradiaga.
Indicó que el resto de comunitarios que son la mayoría, no están organizados, trabajan de manera independiente pero su aporte es altamente significativo.
Asimismo, señaló que recientemente finalizó el primer diagnóstico evaluativo del impacto socioeconómico del proyecto del Diparaan, en donde el impacto social que el proyecto ha generado anda en unos 5 millones de córdobas; por ejemplo el mejoramiento de las viviendas, escuelas y centros de salud, de la red de transporte como producto de la actividad de 44 embarcaciones que están fortaleciendo la actividad comercial.
“Actualmente se le ha proporcionado a 16 comunidades un crédito de 500 mil dólares, que se recupera paulatinamente”, expresó Maradiaga.
PROBLEMAS
El pescador Matías López, de Sandy Bay Norte, dijo que requieren del apoyo gubernamental para tener acceso a crédito, capacitación y apoyo organizativo.
“Es necesario que las autoridades del gobierno central y regional atiendan a este sector, que se mantiene más por iniciativa nuestra que por apoyo del gobierno central y regional”, reiteró López.
Bolaños Allen, de la comunidad de Wawa Bar, sostuvo que los pescadores artesanales “casi estamos organizados. Nosotros generamos cerca del 80 por ciento de la pesca, pero casi nadie se fija en nosotros”, dijo Bolaños.
Astín Renales, de la comunidad pesquera de Auastara, expresó que en su comunidad están organizados conforme sus propias costumbres, pero que sus productos los venden a precios que les “imponen los empresarios”.
Maradiaga expresó que la recuperación del crédito de las 44 embarcaciones otorgadas en 1996 es muy lenta y el gobierno tuvo que revalorizar los montos de 40 mil dólares a 12 mil dólares, teniendo una pérdida de casi el 60 por ciento.
“El gobierno tuvo que revalorizar los montos porque la gente no pudo pagar y se tomó el factor de la vulnerabilidad”, sostuvo el director de Diparaan.