- Sólo el 45 por ciento ha ido
a la escuela. La preparación de la mayoría no sobrepasa la primaria
Amalia Morales [email protected]
En el país hay por lo menos 2,000 jóvenes y adultos sordos, de los cuales el 55 por ciento no tiene acceso a educación por falta de dinero y de una metodología de enseñanza apropiada.
Así lo reconoció Juan López, Presidente de la Asociación Nacional de Sordos de Nicaragua, Asnic, durante la primera promoción de sordos en computación que celebró el pasado viernes el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec).
“La mayoría maneja un lenguaje oralista. Yo tuve una educación así, aprendí el idioma en otra parte”, explica López, que se expresa a través del idioma de señas que interpreta Patricia Gutiérrez.
Y ubicó a esa mayoría de sordos sin educación en el interior del país. Aunque no en su totalidad, confesó que los que viven en la capital son los que han tenido un poco más de acceso a la enseñanza.
ENSEÑANZA LIMITADA
Sin embargo, el aprendizaje para sordos está limitado hasta sexto grado. En la actualidad, la Escuela Especial “Melania Morales”, brinda la primaria a unos 250 muchachos con insuficiencias auditivas.
Unos 96 cursan un año básico, que es un repaso de la primaria, con miras a cursar la secundaria, nivel educativo que el Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD) aún no puede brindar.
Otra opción de estudios para ellos fue el curso de computación que por tres años ofreció el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec), que favoreció a 29 muchachos.
Roberto Porta, Director del Inatec, dijo que para abrir ese curso se diseñó un currículo especial para los sordos.
Inicialmente la carrera favorecería a 20, pero por demanda se amplió en nueve cupos más.
SIN TRABAJO
Juan López no tiene estadísticas de cuántos sordos están en el desempleo, pero estima que el índice debe ser alto, como el poco acceso a la educación, porque en “Nicaragua no se cumple la Ley 202”.
Del grupo que recién se graduó ninguno tiene trabajo, aseguró Mauricio Vargas, uno de los egresados que también padece la limitación física.
El Inatec prevé con el tiempo incluirlos en su área de ubicación laboral.
Vargas dijo que aún les hace falta más preparación tecnológica. “Esto es un principio, pero falta saber de Internet y de programación”, explicó con sus manos, gestos que también interpretó Gutiérrez.
Vargas, que hace dos años concluyó la primaria y lleva dos en el curso de nivelación, es uno de los interesados en la creación de la secundaria para sordos.