Los sismos constantes que han afectado en los últimos días la zona del Triángulo Minero han despertado el temor entre la población de la proximidad de un terremoto, más aún cuando declaran no estar capacitados para enfrentar este tipo de desastres.

Habitantes de Las Minas temen un terremoto

Comités de Emergencia se sienten indefensos ante movimientos sísmicos Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected] La población del Triángulo Minero teme que los sismos que estremecieron esta región el fin de semana la conviertan en un potencial escenario de terremotos. Por ser escasos, los movimientos telúricos eran hasta el fin de semana un asunto ajeno en la […]

  • Comités de Emergencia se sienten indefensos ante movimientos sísmicos

Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]

La población del Triángulo Minero teme que los sismos que estremecieron esta región el fin de semana la conviertan en un potencial escenario de terremotos.

Por ser escasos, los movimientos telúricos eran hasta el fin de semana un asunto ajeno en la zona. Sin embargo, ahora la población minera cree que hay que aprender a convivir con estos fenómenos.

A las autoridades les preocupa, no obstante, que no hay ninguna preparación para enfrentar este tipo de desastres.

Daniel Castillo Conrado, concejal y miembro del Comité de Emergencia de Prinzapolka, manifestó que en la RAAN “somos expertos y eficientes a la hora de atender situaciones críticas relacionadas con inundaciones, desbordes de ríos, tormentas tropicales y huracanes, pero no estamos preparados para enfrentar las consecuencias de un movimiento telúrico”.

PELIGRO SE VEÍA LEJOS

El círculo de fuego, como se le llama a la cordillera volcánica del Pacífico, está lejos del Triángulo Minero.

Sin embargo, el área de sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales ha atribuido los temblores en el sector minero a fallas locales, que se activan cada cierto tiempo para liberar energía acumulada.

Oscar Castillo Moncada, técnico en minería con más de cuarenta años de residir en la zona, dijo que “es la primera vez que se producen temblores intensos y continuos”.

“Considero que no hay motivo para alarma, no hay indicios ni antecedentes para pronosticar un terremoto de grandes dimensiones. Además, los suelos son más consistentes que en la región del Pacífico y no se han descubierto fallas sísmicas”, indicó.

SIUNA, ZONA ROJA

“Conozco bien los municipios de Siuna, Rosita y Bonanza. Trabajé en todas las minas y eso me permite valorar cuáles son los lugares de riesgo o vulnerables ante un hipotético terremoto”, señaló Castillo Moncada.

El veterano técnico minero considera que Siuna es el municipio que debe tomar mayores precauciones.

“La mina de esta ciudad está abandonada, pero ahí quedó un pozo que tiene una profundidad de casi 2,000 pies y de él se bifurcan túneles que se extienden por todo el subsuelo donde está asentado el casco urbano”, explicó.

Añade que “tendría que producirse un temblor sumamente fuerte para que se produzca un hundimiento de Siuna; de todas formas, no hay que descartar esa posibilidad, se debe preparar el Comité de Emergencia y organizar a la población ante cualquier eventualidad, pero insisto en que no es necesario caer en el alarmismo”.

SUSPENDEN ACTIVIDAD MINERA ARTESANAL

Otro peligro se cierne entre la población de los mineros artesanales o güiriseros. Alrededor de unos 3,000 trabajan bajo tierra y en laderas que podrían derrumbarse.

Para seguridad, los comités de Emergencia locales y la Defensa Civil han orientado la suspensión temporal de esta actividad.

“Se tiene que tomar en cuenta que esta ciudad está ubicada en un valle rodeado de cerros erosionados por la actividad minera, a la hora de un sismo fuerte, estaría latente el peligro de que se produzcan deslizamientos de tierra”, afirmó Castillo.

Agregó que Rosita es quizás la zona más segura del Triángulo, porque es una zona más boscosa con poca actividad minera.

CASAS DE MADERA SON MÁS RESISTENTES

El activista de Defensa Civil de Rosita, ingeniero Edwin Dávila, afirma que la mayoría de los 100,000 habitantes del Triángulo Minero viven en casas fabricadas con madera, las cuales son más resistentes a los movimientos telúricos.

Añadió que “cada día se incrementa el uso de concreto para construir viviendas y edificios, porque la madera escasea. Aquí no rigen los códigos de construcción y los materiales de construcción no cumplen con los estándares de calidad”.

(Con la colaboración de Amalia Morales)  

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