- Duhalde habría rehusado usar reservas centrales
AP
BUENOS AIRES.- El gobierno del presidente Eduardo Duhalde informó al Fondo Monetario Internacional (FMI) que no utilizará sus menguadas reservas para afrontar el pago de sus próximos vencimientos con ese organismo internacional, indicó el domingo el matutino Clarín.
La advertencia, que no fue confirmada ni desmentida en fuentes gubernamentales, habría sido hecha a la misión de FMI que, después de muchas postergaciones, llegó el pasado jueves, para preparar negociaciones tendientes a que este país reciba asistencia financiera.
Además de reflejar la preocupación por las reservas del Banco Central, que cayeron por primera vez por debajo de los 10,000 millones de dólares, el gobierno se propuso fijar un límite para que terminen las negociaciones con el FMI.
Según Clarín, el ministro de economía Roberto Lavagna le comunicó al jefe de la misión del FMI, el británico John Thornton, que “la negociación no puede ser eterna. Yo le quiero comunicar que la Argentina no va a utilizar reservas para pagar los vencimientos externos el próximo 15 de julio’’.
El 15 de julio vencen compromisos con el Fondo y el Banco Mundial por 1,750 millones de dólares, y si para entonces el FMI no acuerda asistencia financiera, la decisión de no recurrir a las reservas implicaría entrar en “default’’ (cesación de pagos) con los organismos internacionales de crédito.
La última vez que la Argentina utilizó sus reservas fue el 13 de mayo, cuando destinó 680 millones de dólares para saldar el primer vencimiento de un crédito que le otorgó el Banco Mundial en 1998 por 2,500 millones de dólares.
El gobierno espera recibir del FMI, de firmarse un acuerdo, unos 9,000 millones de dólares, que se utilizarían casi íntegramente para saldar compromisos con el organismo mundial. Pero el arreglo destrabaría créditos con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que las autoridades quieren utilizar para financiar exportaciones, ahora favorecidas por la devaluación decretada en enero. También serían utilizados para financiar programas de ayuda social a desempleados y marginados sociales, castigados por la peor crisis recesiva en la historia argentina.
En medios locales se comentó que la advertencia de Lavagna puede ser un eficaz elemento de presión sobre el FMI, renuente a acordar un arreglo con el gobierno de Duhalde, acerca del cual parece existir una fuerte desconfianza política. Pero también involucraría riesgos para la Argentina.
Si este país latinoamericano entrara en “default total’’, sus acreedores podrían promover el embargo de mercaderías y cuentas bancarias de argentinos que estén en el exterior.