- Casas comerciales retiran a pescadores motores y lanchas por incumplimiento de pago, por lo que éstos piden un “aventón” para ir a pescar
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
Santos Bermúdez ahora pide un “aventón” a sus colegas pescadores para poder entrar al mar y lanzar sus redes. De esta forma trabaja desde que la casa comercial que le facilitó lancha y motor por medio de crédito se los quitó porque cayó en mora durante 5 meses, pero el caso es que hay muchos como él en Casares, mientras que otros se limitan a ser ayudantes.
Las deudas son el principal problema que enfrentan los más de mil pescadores que laboran en las costas del balneario de Casares y cada uno tiene su historia que contar.
Bermúdez manifestó que debía 8,000 dólares y los abonos eran entregados a un acopiador, pero éste nunca entregó la plata a su acreedor.
Señaló que este acopiador apareció en Casares con el nombre de “Heibi” hace tres meses y él y siete pescadores más le vendían el pescado que sacaban diario, además le daban los abonos para la casa comercial.
Asegura que de pronto se desapareció y suscitó el problema de que les quitaron las lanchas y motores a todos los que trabajaban para el desconocido. Según planteó, está en arreglo con la empresa, pero si le entregan de nuevo el equipo debe pagar 500 dólares más.
POLÍTICAS DE PAGO
José Mendieta Gutiérrez dijo que a él le quitaron su lancha y motor porque retrasó el abono a causa de la mala pesca que provocó el fenómeno de “El Niño”, no obstante, dijo que habló con la casa comercial para que le reestructuraran la deuda.
Esto le costó un incremento de 300 dólares sobre la cuenta que adeuda, pero es una política de pago que aunque lo ahogue debe aceptar, dijo, de lo contrario no podrá trabajar. Explicó que cuando hay arreglo de pago la empresa exige costos de depreciación, por lo que se debe comenzar de cero aunque se haya abonado a la cuenta.
Bayardo Mendieta es otro de los tantos pescadores que fueron afectados por caer en mora con su crédito y asegura que su cuenta era de 4,200 dólares sobre la que abonó 2,400 dólares, pero se retrasó por seis meses por lo que le quitaron el motor, luego de reestructurarle la deuda quedó debiendo 3,170 dólares y debe abonar 130 dólares mensuales.
A criterio de los consultados, “es una política injusta y con muy poco margen de defensa ante las medidas que toman los abogados de las comercializadoras, dado que todos los implementos de pesca son caros”. También citaron que el costo de un equipo varía, según la opción de pago que se escoja.
Los pescadores de Casares, que son mayoría ante los 300 que hay en La Boquita, están laborando cada quien por su cuenta y venden el producto que sacan diario a 12 acopiadores que hay en la zona, pues la Cooperativa “Antonio Aguilar” desapareció por falta de financiamiento, dijeron los consultados.