Alina Lorío LiraCORRESPONSAL /[email protected]
Un total de nueve jóvenes trabajadores, estudiantes de secundaria, serán “apadrinados” por cooperantes españoles que garantizarán todas sus necesidades básicas hasta que culmine con su bachillerato. El paquete de la becas completas fue entregado por el Instituto de Promoción Humana (Inprhu) en Ocotal.
En el pequeño acto de entrega de uniformes, zapatos, productos de aseo personal, mochilas, material escolar y ropa interior a cinco varones y cuatro muchachas estudiantes, Mar-tha Adriana Peralta, directora del Inprhu en Ocotal, dijo que este organismo ha trabajado desde hace 12 años en los diferentes procesos de la educación de niños y niñas trabajadoras.
Las becas fueron gestionadas por Peralta en diciembre pasado cuando realizó una gira por España, donde se encontró con cooperantes españoles como Merceditas Pons y su esposo Benedigto, el padre Ramiro Pampol y otra ciudadana de nombre Luisa, que recién se integró al equipo.
Pampol es un sacerdote jesuita que permaneció por cinco años en Nicaragua y fue el primer enlace para formalizar un convenio de cooperación y hermandad entre Ocotal y Rubí.
Los adolescentes seleccionados para la beca residen en diferentes barrios de la ciudad y el Inprhu ha llevado un proceso de seguimiento sobre su situación de vida y los problemas con los que conviven. Todos son trabajadores y con madres de escasos recursos. “Sabemos que prácticamente todos la necesitan, pero fuimos caracterizándolos partiendo de sus problemáticas”, explicó la educadora social Bertilia López.
SECUNDARIA ASEGURADA
Los nueves jóvenes tendrán garantizada su beca desde primero a quinto año de secundaria, es decir, “tendrán padrinos para todo el bachillerato”, que consiste en todo el material escolar, uniformes, calzado, productos de aseo personal, aranceles, libros y una pequeña reserva de dinero para que al igual que todos desfilen con sus toga y participen plenamente en los actos de promoción, dijo Peralta
“Nuestra preocupación es que los niños vayan a la escuela y que el trabajo infantil no sea una limitante para quedarse en el analfabetismo”, indicó Peralta, quien dice sentirse satisfecha de que durante el año pasado el Inprhu dio un seguimiento casi personalizado a unos 500 niños trabajadores de Ocotal, y al final únicamente se reportó 11 deserciones del año escolar.
AGRADECIDOS
La meta de los adolescentes y jóvenes beneficiados es “aprovechar la beca sacando las mejores calificaciones”, según lo expresado por William Mejía, ayudante de albañil y estudiante del primer año en el nocturno del Instituto Nacional Autónomo, que agradeció a los cooperantes, al Inprhu y especialmente a Martha Adriana Peralta “por su gestión”.
En similares términos también se expresó Dominga Pérez Valle, madre soltera que al igual que sus tres hijos trabajan para sostenerse, y agradeció a todos los que han hecho posible una beca para una de sus hijas, que cursa el tercer año de secundaria.