Noel Hernández R. [email protected]
El gobierno publicará durante las próximas semanas una nueva política energética para promover la instalación de plantas generadoras de energía renovable o limpia, que se produce a base de viento y agua, para incidir en el costo de la energía.
Raúl Solórzano, Presidente de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), informó que la nueva política está encaminada a promover inversiones a corto plazo.
La propuesta consiste en realizar la construcción de plantas de energía eólica (a base de viento) e hidroeléctricas de filo de agua, esta última no requiere de almacenamiento de agua, sino que simplemente toman el flujo del río para generar electricidad.
Explicó que la idea es que la energía que se genere entre al sistema estimulada en precios, porque entraría a un precio por debajo de la energía que la empresa distribuidora está obligada a comprar, pero dentro de los niveles del precio de mercado.
“Eso va a producir pronto, muy seguramente, una inversión eólica, y va a producir que algunos proyectos hidroeléctricos de filo de agua que se dejaron de echar a andar, empiecen”, expresó.
Señaló que en el largo plazo tendrán la oportunidad de contar con la energía más barata cuando se venzan los contratos de compra que heredó Fenosa, con la privatización de las empresas de distribución, llamados PPA.
ENERGÍA MÁS BARATA
Explicó que actualmente el mercado está muy rígido, porque sólo el 10 por ciento de la energía que consumen los nicaragüenses se compra en el mercado de ocasión, la cual entra al mercado a precios más bajos.
Entre las pocas fuentes de energía renovable que existen en Nicaragua se encuentran las plantas hidroeléctricas Centroamérica y Santa Bárbara, las cuales tienen un capacidad de generación de 100 MW.
Por otra parte, se genera 14 megawatts a base de energía de biomasa, la cual necesita de materia orgánica para producir electricidad, esta energía se produce en el Ingenio San Antonio.