Erick NúñezAP
YOKOHAMA.- Relegado a segundo plano por David Beckham, Michael Owen no se había hecho notar mucho en la Copa Mundial, pero tal y como lo hizo hace cuatro años en Francia, aguardó hasta los octavos de final para destaparse.
El artillero de 22 años convirtió el segundo gol inglés en la victoria 3-0 sobre Dinamarca que le valió a su equipo el pase a los cuartos de final.
“Metí uno y ojalá siga haciendo más para el equipo”, indicó Owen. “Nunca he podido convertir en la primera ronda, pero estuve siempre en la jugada. Puse mi granito de arena para que el equipo avanzara y es algo confortante ponerla en la red”.
Owen fue el autor de uno de los goles más bonitos y memorables del mundial de 1998 ante Argentina, con una fenomenal escapada dejando a varios defensores desparramados en Saint Etienne.
Inglaterra empató ese partido 2-2, pero se fue eliminado al sucumbir en una definición de penales.
Terror de los arqueros rivales en la liga inglesa, Owen avistó Corea-Japón como el escenario perfecto para dejar su marca en forma definitiva.
Pero las lesiones y la presencia de Beckham le quitaron mucho protagonismo. La lesión que sufrió Beckham en su pie izquierda semanas antes del comienzo del torno puso en ascuas a toda Inglaterra y en Japón ha sido el foco de atención.
La foto de Beckham aparece por todas partes, mientras que a Owen apenas se le veía.
«COMO UN HOMBRE»
El arquero de Dinamarca Thomas Sorensen dijo que asumía su responsabilidad en el primer gol de Inglaterra “como un hombre”.
“Esa jugada fue un ejemplo de lo ingrato que puede ser el puesto de arquero. Fue un momento triste”, expresó Sorensen.
Si bien la FIFA le asignó inicialmente el gol a Rio Ferdinand, fue prácticamente un gol en contra de Sorensen. Ferdinand cabeceó el balón hacia abajo, al medio del área chica. El portero, que se había adelantado, no pudo retenerlo y, en su esfuerzo por atraparlo, lo empujó adentro.
Tengo la personalidad necesaria para superar este mal trance. Daré la cara como un hombre”, expresó el portero.
El gol se produjo a los 5 minutos de iniciado el partido y encaminó a Inglaterra a una victoria fácil por 3-0 en la segunda ronda de la Copa Mundial.