La figura principal de la cultura ‘rasta’ es el emperador de Etiopía Ras Tafari Makomen (de allí el nombre Rasta), quien en 1930 fue coronado con el título de León Rampante de la tribu de Judá y tomó el nombre de Haile Selassie I (poder de la trinidad) y que según el Kebra Negest o Biblia de Etiopía del siglo XIV, Ras Tafari es el 2,250° descendiente de Salomón y la Reina de Saba.
La restauración del trono imperial de Etiopía (Región ligada a la cultura judeo-cristiana en modo singular en el continente africano) ocurrió coincidiendo con las profecías de Marcus Garvey, líder político y espiritual de uno de los primeros movimientos afro-americanos de liberación.
Garvey, nacido en Jamaica, encontró en Haile Selassie la figura del salvador de los hijos de los esclavos y también el libertador de África. Haile Selassie derrotó a las tropas fascistas que ocupaban Etiopía desde 1930.
Selassie se volvió entonces el “mesías” de una nueva religión, derivada del encuentro entre la Biblia y la cultura tradicional afro-americana de los descendientes de los esclavos, establecidos principalmente en Jamaica. Luego esta religión se difundió por todo el Caribe y más recientemente en Estados Unidos y el Reino Unido. Cuando Haile Selassie visitó Jamaica en 1966, fue recibido por millares de ‘rastas’ que vieron en él la personificación de Dios.
La antigua Biblia de Etiopía recoge la orden de llevar el Arca de la Alianza, del Templo de Salomón al reino de Etiopía junto a los primogénitos de Jerusalén. Esta orden se le imparte a Menelik, hijo de Salomón y la Reina de Saba. Se recoge así por los ‘rastas’, la reivindicación de los ‘rastas’ como pertenecientes al pueblo que vivió las vicisitudes que narra la Biblia, en especial la esclavitud de Babilonia. Lo que se adapta a la metáfora de la vida en esclavitud en la diáspora americana y a la vez se vuelve con el tiempo la imagen del sistema inhumano de vida que sufrieron en esos tiempos.
Además, adoptan de la Biblia el voto que hacen los nazareos, por el cual no se peinan ni se cortan el pelo hasta la liberación de Babilonia. Selassie es, pues, el enlace de todas estas tradiciones, el punto del que se origina la cultura y religión ‘rasta’. (Tomado de página Web de Haile Selassie).