Que Holanda no esté en el Mundial no tiene a otro culpable que a Irlanda, que, por vía de la repesca contra Irán, se clasificó y se vengó de los naranjas, que les habían dejado fuera de la Euro ’96.
Alejados del panorama internacional desde Estados Unidos 94, los irlandeses vuelven con un equipo renovado.
En 1995, Holanda fue la que se encargó de diluir los sueños de la República de Irlanda para clasificarse a la Eurocopa de 1996. Aquella eliminación forzó la dimisión de Jack Charlton como seleccionador.
Era el punto final a la etapa más gloriosa del fútbol irlandés que se había asomado a nivel internacional en sus dos primeros Mundiales –Italia 90 y EE.UU. 94. Seis años más tarde, Eire, con Mick McCarthy como técnico, se vengó del equipo naranja. En un grupo 2 en el que Portugal fue primera, los irlandeses consiguieron el segundo puesto es decir la repesca, y dejaron fuera al equipo de Louis Van Gaal, que a raíz de este fracaso dimitió de su cargo.
Al inicio de las fases, allá en septiembre del 2000, nadie daba un euro por la clasificación de los McCarthy. La clave de su éxito estuvo en sus entrenamientos directos con Portugal –empató los dos partidos a uno- y Holanda –reparto de puntos en Ámsterdam (2-2) y victoria en Dubin (1-0)-.
Conseguida la segunda plaza, a Eire aún le quedaba un obstáculo más: la repesca ante Irán. Tras una clara victoria en casa (2-0), los irlandeses aguantaron bien la vuelta en Teherán donde sólo perdieron por la mínima (1-0). El billete para el Mundial ya estaba en el bolsillo.
EL ÉXITO DE McCARTHY
La alegría de todo el país por la clasificación fue especialmente significativa para Mick McCarthy. El técnico, con una discreta trayectoria como entrenador, siempre fue bastante criticado por parte de los medios de comunicación por su falta de experiencia en los banquillos.
El reto de McCarthy no era nada fácil ya que a su llegada, en 1996, tenía la dura misión de reemplazar y hacer olvidar el mítico Jack Charlton, que se había metido a los irlandeses en el bolsillo por su carácter bonachón y su “amor” por el producto más famoso que este país exporta al mundo: la cerveza Guinness.
Además, los inicios de McCarthy al frente del equipo no fueron demasiado buenos, ya que se cosechó cinco derrotas y dos empates en sus primeros siete partidos. Su primera victoria llegó en un encuentro amistoso frente a Bolivia (3-0), el 15 de junio de 1996 en la “USA Cup”.
Fuera de los torneo internacionales importantes desde 1994, pocos confiaban en la presencia de Irlanda en el Mundial. Al final, un país que tiene una Liga Amateur y cuyos internacionales militan en su gran mayoría en equipos de la Premier League y la First División Inglesa, participa en su tercera Copa del Mundo.
A FAVOR
Su juventud y atrevimiento. Muchos opinan que McCarthy tiene en sus manos jugadores mejor dotados técnicamente que los tuvo Jack Charlton en su día.
Eire no tendrá la presión de otras selecciones. El objetivo es pasar a la segunda ronda, aunque una eliminación a primeras de cambio no sería considerada como un fracaso.
EN CONTRA
Sus delanteros –Robbie Keane, David Connolly y Niall Quinn- no marcan con la facilidad que lo hacen en sus clubs. El equipo carece, por lo tanto, de un hombre-gol.
Excesiva dependencia en su capitán, Roy Keane al que su carácter le puede provocar alguna expulsión. Su ausencia repercutía negativamente en el rendimiento del equipo.
EL SELECCIONADOR
Mick McCarthy nació el 7 de febrero de 1959 en Barnsley (Inglaterra).
Mick McCarthy, que como jugador destacó en la época más gloriosa del Celtic de Glasgow, se hizo cargo de la selección irlandesa en febrero de 1996.
Su breve y negativo paso como entrenador del Milwal, equipo de la Fisrt División Inglesa, no invitaba al optimismo y su aterrizaje en el cargo fue recibido con críticas por parte de los medios de comunicación. Poco a poco, fue inyectando nueva sangre a la selección a medida que las viejas glorias de Jack Charlton como Aldrigde, Kernaghan, Houghton y Whelan se fueron retirando. Aunque nació en Inglaterra, él mismo se considera irlandés.
ASÍ JUEGA
Con un 4-4-2, Eire es una selección que utiliza mucho las bandas para descargar su juego de ataque. No es la Eire del “patadón” de Charlton y basa su juego en el toque en corto, Roy Keane mueve las manijas.
LA FIGURA
Roy Keane es el líder y el alma del equipo de Mick McCarthy. La selección gira en torno a él, manteniendo el mismo papel y responsabilidad que tiene en el Manchester United donde está desde 1993. Keane comenzó jugando al fútbol en el modesto equipo irlandés de Cobh Ramblers de la ciudad de Cork.
Fue descubierto futbolísticamente por el legendario Brian Clough, que le fichó para el Nottingham Forest. Como capitán de la selección ha encajado de forma perfecta con la nueva generación de futbolistas irlandeses y es un ejemplo a seguir para todos ellos. Fue el máximo goleador de la selección en las fases con cuatro tantos.
Tomado de Don Balón/La Prensa