- Unos creen que fondo creado por la venta de Enitel deben manejarlo los legisladores, mientras otros opinan lo contrario
William Briones Loáisiga [email protected]
Como balde de agua fría cayó entre la mayoría de los diputados, la propuesta del especialista fiscal, Teódulo Báez, de que los legisladores renuncien a percibir los diez millones de dólares que ellos mismos se aprobaron en la ley que elaboraron para la venta de la empresa de telecomunicaciones (Enitel).
Guillermo Osorno, de Camino Cristiano (CCN), recordó que hace algunos meses propuso que con ese dinero se integre un fondo social “para prestarle ese dinero a los pequeños industriales, agricultores y toda la clase trabajadora, con una taza de interés mínima. Esa es mi propuesta, si aparece otra similar la acompaño”, comentó.
Dijo que CCN está porque el Legislativo integre una especie de microfinanciera, aunque reconoció que no es la función del Parlamento. “No importa, que el Ejecutivo lo controle, lo que queremos es el beneficio de la mayoría de la gente. Estaría de acuerdo con esta propuesta”, destacó.
Osorno se pronunció porque las exoneraciones sean solamente para los diplomáticos, porque en eso hay reciprocidad. “Invito a los diputados sandinistas y liberales, que se ajusten a nuestra iniciativa que no tengamos derecho de libre, que se nos facilite el pago en abono, pero que aportemos todos”, comentó.
Wálmaro Gutiérrez, del FSLN, dijo oponerse a que esos diez millones de dólares se transfieran al Ejecutivo “bajo ningún punto de vista”, pues dijo que ese fondo se aprobó para beneficio social.
Dijo estar de acuerdo en que la función del diputado es legislar, no para manejar recursos económicos, “pero hay que recordar que ese dinero viene ante la negativa de aprobar las transferencias municipales. Como no le pudimos arrancar esa tranferencia (al gobierno) creamos esa partida para impulsar actividades en nuestras comunidades”, recordó.
Wilfredo Navarro, del PLC, dijo que ese tema “está vinculado al desarrollo de programas sociales y, como son sociales, tienen que ver con el combate a la pobreza. Deben mantenerse (a los parlamentarios) para no ser usados en otras cosas que no son proyectos sociales”, insistió.
Jorge Matamoros, de la Bancada Azul y Blanco, dijo estar de acuerdo que los diputados renuncien a esos diez millones “porque Nicaragua está pasando por una situación difícil económicamente hablando. Con esto, los diputados daríamos un buen ejemplo de que estamos por Nicaragua, esa es una cifra sustancial que podría paliar la crisis del país”, comentó.