- Cierre de fronteras al queso nicaragüense en Honduras y El Salvador provoca severas pérdidas a ganaderos y causa “voraz contrabando”
Heberto Jarquín M. yMercedes SequeiraCORRESPONSALES/ [email protected]
Unos 2,000 productores de leche del municipio de Siuna enfrentan una crisis aguda por la paralización de diez queseras que cerraron operaciones por las restricciones impuestas por los gobiernos de Honduras y El Salvador a los productos lácteos nicaragüenses.
“Las medidas aplicadas por los vecinos centroamericanos obligan a los queseros a vender su producción a precios irrisorios en el mercado negro; de esta forma se fugan entre cuatro y cinco millones de córdobas, 300 trabajadores de la industria láctea están desempleados y más de 10,000 personas de Siuna, ligadas a la ganadería, están afectadas”, manifestó Carlos Gómez Aguilar, vicealcalde de Siuna.
Joaquín Martínez, productor de Siuna, asegura que el gobierno no ha hecho nada por ayudar a los productores a superar esta crisis. “No pasan de prometer incentivos, asistencia técnica y financiamiento pero nunca cumplen”, se quejó.
El vicealcalde de Siuna dijo a LA PRENSA que recientemente formaron una comisión integrada por queseros y miembros de la asociación de ganaderos de Siuna y fueron a Managua donde los recibió el vicepresidente de la República, doctor José Rizo Castellón.
“Le expusimos los problemas que enfrenta el gremio y ofreció que a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mag-For), asesoría para mejorar las condiciones fitosanitarias; apoyo del Ministerio de Fomento de la Industria y Comercio (Mific) para ubicar la producción de queso en el mercado nacional y por medio del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), financiamiento de una planta procesadora de leche valorada en 60,000 dólares, pero para acceder a ella se tiene que presentar una garantía prendaria de 90,000 dólares”, indicó el vicealcalde Gómez.
En tanto, en Juigalpa, el cierre de la frontera aduanera de Honduras y El Salvador para la introducción de queso nicaragüense ha generado un “voraz contrabando” de ese producto lácteo, provocando graves daños económicos a la ganadería nicaragüense, denunció Douglas Alemán, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG).
Alemán precisó que en su país, el queso de contrabando que compran los salvadoreños, lo venden a dos dólares la libra, y “nosotros aquí (Nicaragua) lo vendemos a 5 y 6 córdobas el galón de leche. Todo ese diferencial les queda a la Policía y a la Aduana salvadoreña”, denunció.
El dirigente gremial culpó al Gobierno de Nicaragua por su falta de firmeza y sensibilidad con los productores lácteos, quienes carecen de una política que contribuya al desarrollo de la ganadería de Chontales y por ende nacional.
A su criterio, el gobierno central no tiene la concepción clara de lo que significa la ganadería en este país, porque es al rubro que menos han apoyado.
“Si somos nosotros que mantenemos a Nicaragua con la ganadería, que aportamos al año un 40 por ciento de producción”, señaló Alemán.
ACCIONES
El productor de Siuna Joaquín Martínez dijo que la situación de los queseros es desesperante.
“Si no hay respuesta inmediata de parte del gobierno, emprenderemos medidas de presión”, advirtió Martínez.
Añade que “ya establecimos contacto con ganaderos de Río Blanco, Mulukukú, Matiguás, Paiwas y Muy Muy para acciones como protestas y tranques de carreteras. Tal vez de esta forma logramos sensibilizar al Presidente de la República y su gabinete”.
El vicealcalde de Siuna, Carlos Gómez Aguilar, informó que en su municipio en condiciones normales se procesan 27,000 galones de leche mensualmente con los que se produce un promedio de 100 quintales de queso.
Mientras que Douglas Alemán, presidente de la UNAG, explicó que las medidas adoptadas por los gobiernos hondureño y salvadoreño están perjudicando a los productores con los bajos costos de producción láctea en un 50 por ciento.
Según Alemán, antes el galón de leche costaba de 10 a 14 córdobas, y actualmente bajó a seis y cuatro córdobas, “lo que nos afecta la economía”, comentó.