- Guaraníes se movieron al ritmo de Cuevas y Campos
Hugo Ruiz Olazar>AFP
SEOGWIPO.- Jugando como un león, Paraguay se clasificó este miércoles a octavos de final de la Copa del Mundo gracias a dos estrellas que alumbraron el firmamento, los delanteros Nelson Cuevas y Jorge Campos, que le cambiaron la cara al partido con Eslovenia en el segundo tiempo.
Los albirrojos sudamericanos se las verán con el favorito Alemania el sábado en esta paradisíaca isla sureña de Corea del Sur.
Cuando todo parecía perdido con la expulsión de su volante Paredes a los 21minutos de juego y Eslovenia se le vino encima hasta el punto de inaugurar el marcador cuando se iba el primer tiempo por intermedio de Acimovic, los guaraníes sacaron fuerzas de flaqueza empujados por su carismático portero José Luis Chilavert.
“¡Vamos adelante!”, se le escuchaba gritar al temperamental guardameta que arriesgaba hasta lo indecible para ir a patear tiros libres o salir hasta la mitad de la cancha para sus potentes lanzamientos al área adversaria.
El público coreano tomó decididamente partido a favor de Paraguay precisamente por el espectáculo aparte que brindaba Chilavert cuyo nombre coreaban cuando había una pelota para lanzar al arco contrario.
El adiestrador italiano de los albirrojos, Cesare Maldini, sacó a los 54 al volante Alvarenga y ordenó el ingreso de Jorge Campos (Campitos) de Universidad Católica de Chile y siete minutos más tarde a Nelson Cuevas por Cardozo, en un momento candente en que la resignación parecía apoderarse del equipo que inició el match.
La complementación de Campos, con la habilidad de Cuevas y los pases de cabeza por arriba de Santa Cruz, hizo estragos a la defensa eslovena. Apenas cinco minutos después de su ingreso, “Cuevitas” hizo una jugada individual por la derecha y tras eludir a tres adversarios, disparó y marcó el primero, el gol del empate, a los 66 minutos.
Desde entonces hubo una sucesión de jugadas del ariete riverista que únicamente era detenido con infracciones. Amir Karic se ligó por eso una tarjeta amarilla.
A los 73, el turno fue de Campitos, que venció de media distancia al arquero Dabanovic con tiro cruzado.
Los paraguayos no creían lo que estaba pasando. La emoción era indescriptible. Cañiza parecía llorar abrazado con Maldini festejando el gol. Pero ahí no terminaba el espectáculo y menos todavía el sufrimiento.
Los eslovenos contraatacaron unas seis veces en forma punzante y tal vez la suerte por un lado y la noche inspirada de Chilavert impidieron que el embrujado arco guaraní pudiera ser sometido de nuevo.
A los 84 fue el acabose. Cuevitas hechizó a la defensa eslovena que se paralizaba con sus fintas individuales.
Y volvió a marcar. Se llevó adversarios por el camino y anotó un gol espectacular que rebotó en el travesaño antes de entrar a la canasta de Dabanovic. Los europeos quedaron definitivamente destruídos.
Jugaron casi todo el partido con once contra diez con la expulsión de Nastja Ceh los 81 minutos por una falta fea contra Acuña. Era el 3 a 1, el definitivo que le dio a Paraguay el pase a los octavos de final por mayor cantidad de goles anotados, gracias a la ayuda de España, que venció a su turno a Sudáfrica 3 a 2.
Los paraguayos lloraron. No podían creer que seguían con vida en la Copa del Mundo más aún después de la partida a casa de los favoritos Argentina y Francia, gracias también a la victoria de España, a la que indudablemente le debe finezas.
LOS DETALLES
1 – Eslovenia: Dabanovic; Bulajic, Milinovic, Tavcar Novak, Ales Ceh, Pavlin (Rudonja, min.40), Acimovic (Nastja Ceh, min.62), Karic; Cimirotic y Osterc (Tiganj, min,77).
3 – Paraguay: Chilavert; Arce, Gamarra, Ayala, Cáceres, Caniza; Acuña, Paredes, Alvarenga (Campos, min.53); Santa Cruz y Cardozo (Cuevas, min,61) (Franco, min.92).
Goles: 1-0, min.46+: Acimovic. 1-1, min.65: Cuevas. 1-2, min.73: Campos. 1-3, min.83: Cuevas.
Arbitro: Felipe Ramos Rizo (México). Expulsó al paraguayo Paredes.