Hace unos siete años el Instituto Modesto Armijo fundó un laboratorio de computación con 15 computadoras. “Algunas fueron nuevas y otras usadas”.
Como no es parte del currículo de secundaria la enseñanza de informática, se abrió la clase a un costo de 30 córdobas al mes para los estudiantes.
También se abrieron cursos libres para la gente del barrio, pero de ninguna forma el laboratorio fue rentable, según cuenta su directora Gladis González.
Con el dinero que se recogía, la directora explica que no alcanzaban a comprar los repuestos ni a mantener las máquinas en el mejor estado posible, tampoco podían sostener el sueldo del técnico.
Otro de los problemas por el cual no resultaba muy atractivo para el vecindario, era que los programas instalados no eran muy actualizados.
Y ante la obsolescencia de los equipos, la dirección y el consejo escolar, decidieron cerrar el laboratorio.
Ese colegio genera un gasto de electricidad mensual que anda por los 10,000 córdobas, dice la directora. Mientras que el gasto promedio de teléfono es de 1,800 córdobas.
<CAMBIOS PARA EL NUEVO LABORATORIO
La directora espera que el nuevo laboratorio, que se proyecta tendrá internet, sea más atractivo para la comunidad.
De momento, en la instalación del nuevo laboratorio se ha gastado 88,900 córdobas, que corren por cuenta del proyecto.
La adecuación de la sala restó dos aulas del colegio, que aloja por sección a 50 estudiantes.
Las obras incluyen la puesta de cielo raso, de instalaciones eléctricas, pulida del piso y pintura de la sala. Se puso otro medidor eléctrico adicional para la sala, cuyo gasto en la actualidad es pagado por el colegio.
El proyecto pagará el servicio una vez que se instale el Laboratorio de Informática Educativa.
Para la instalación de internet solicitaron otra cuña de teléfono, pero les dijeron que no había disponible en ese sector.