Luis GranovskyAFP
MÉXICO.- En un espectacular vuelco de la política económica de los últimos 15 años, el gobierno mexicano dio prioridad al sector interno para que sea el principal impulsor del crecimiento, papel que hasta ahora desempeñaban las inversiones extranjeras y la exportación.
Durante la presentación del Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide) 2002-2006, el subsecretario de Hacienda, Agustín Carstens, advirtió que el Ejecutivo impulsará reformas en la economía “para buscar que el principal motor de crecimiento sea el sector interno, a diferencia de lo que ha ocurrido en el pasado”.
“El principal motor del crecimiento será la inversión interna”, tanto la impulsada directamente por el gobierno federal como la derivada de un incremento en el ahorro interno público y privado y, si se logran algunas reformas estructurales, el objetivo es llegar a 2006 con un crecimiento de 7 por ciento anual, señaló.
El ambicioso programa apunta a que para ese año el ahorro interno alcance el 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), cifra que actualmente llega apenas al 11 por ciento.
Yeidkol Polevsky, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, señaló a la AFP que la iniciativa constituye la primera ocasión en que hay énfasis en apoyar la demanda interna y establece líneas generales para atender este compromiso, pero advirtió no habrá ningún avance ni progreso si no hay antes una reactivación del financiamiento interno.
Polevsky recordó que la mayoría de las empresas se financia con sus proveedores y el punto clave está en que se reactive el financiamiento interno para que haya posibilidad de reactivar la demanda interna.
Guillermo Ortiz, director del Banco de México (emisor), dijo a la prensa que como está planteado el programa es congruente con las necesidades de crecimiento económico del país y de financiamiento.
“En la medida que haya mayores recursos disponibles el Estado tendrá la posibilidad de destinar más recursos para atender las necesidades sociales. Es importante que además de las exportaciones México logre fortalecer la demanda interna”, sostuvo.
Según Ortiz, en los últimos años el sector externo creció “por el dinamismo acelerado” que tuvo la economía estadounidense, pero “ahora se prevé un menor crecimiento para Estados Unidos y por eso es importante que aquí se tomen medidas para fortalecer la demanda interna”.
En los últimos años México se transformó en el octavo exportador mundial, con ventas al exterior que rondan los 150,000 millones de dólares (de las cuales el 85 por ciento va a Estados Unidos) y tanto el crecimiento económico como del empleo estuvieron basados en las empresas que participan en el comercio exterior.