- El país más rico del mundo en petróleo tiene una selección discreta
Tomado de Don Balón/La [email protected]
Ver a Arabia Saudí en un Mundial se está convirtiendo en algo natural. La de Corea y Japón será su tercera presencia consecutiva tras Estados Unidos 94 donde alcanzó los octavos de final, y Francia 98. Con un equipo veterano y muy técnico –de ahí el apelativo “canarinho”- los saudíes esperan dar algún susto.
Arabia Saudi es uno de los países clásicos del fútbol asiático, donde ha ganado todo lo posible. Este predominio en su continente le ha permitido convertirse en un fijo de las últimas fases finales del Mundial. Eso sí, para lograrlo, los brasileños de Asia, como son conocidos popularmente, no lo tuvieron nada fácil.
La suerte, o mejor dicho la mala suerte, les encuadró en un grupo bastante complicado junto a Iran, Irak, Bahrein y Tailandia. El equipo comenzó mal, pinchando en las dos primeras jornadas, lo que provocó el cese de su seleccionador, el yugoslavo Slovodan Santrac. En ese momento, llegó al banquillo el “apaga fuegos” habitual; Nasser Al Johar.
Desde ese momento, los éxitos afloraron y la selección estuvo invicta en los siguientes seis partidos con un balance de cinco victorias y un empate. Un auténtico tour de forcé, que culminó en una emocionante ultima jornada en la que la selección necesitaba una carambola; ganar a Tailandia y esperar que Irán no derrotara a Bahrein, Las dos premisas se dieron: los saudíes golpearon a su rival (4-1), mientras los iraníes perdían sorprendentemente (3-1).
El milagro se había consumado y el país más rico del mundo en petróleo alcanzaba el billete con un equipo en el que todos sus jugadores actúan en la Liga local.
Y eso a pesar de que la Federación, dominada por la Familia Real Saudi, ha introducido el aperturismo permitiendo a los futbolistas marchase al extranjero, algo que sólo probó Sami Al Jaber, que la temporada pasada estuvo en el Wolverhapton Wanderers (Primera División Inglesa).
DUDAS SOBRE EL TÉCNICO
Con la clasificación ya en el bolsillo, se empezó a especular sobre la continuidad de Nasser Al Johar, el técnico héroe de la clasificación, al frente del combinado. La Federación prefería a un entrenador europeo, pero finalmente y dado el rendimiento ofrecido por los técnicos foráneos, desde Ryadh se confirmó que Al Johar estaría presente en los partidos fe Corea y Japón, en lo que es una prueba de confianza a su buena labor al frente del combinado en diversas etapas. En la primera fase, Arabia Saudi tiene niveles teóricamente superiores pero seguro que a más de uno le complicará la vida.
A FAVOR
Cuando el ataque no funciona demasiado bien, Arabia Saudi suele aprovechar a la perfección la estrategia a balón parado por mediación de las faltas y los córners.
Del centro del campo para arriba tiene mucha calidad. Los jugadores de su zona de creación gozan de un exquisito toque de bañón y no lo rifan con facilidad.
EN CONTRA
La defensa es su línea más floja. Su falta de experiencia competitiva y contundencia puede hacerse más patente en los enfrentamientos con los seleccionadores más potentes.
Dispone de un equipo excesivamente veterano. Sus jugadores-claves rondan o superan los 30 años. De buena técnica, en el juego físico salen perdiendo
EL SELECCIONADOR
Nació el 4 de marzo de 1958 en Djeddah (Arabia Saudi). Nasser Al Johar fue un buen defensa lateral del Al-Hilal que, como entrenador, siempre estuvo a la sombra de los técnicos extranjeros que llegaban al fútbol saudí. Unido a la Federación desde el año 1990, ha actuado de “bombero” en los peores momentos de la selección como en la Copa del Golfo Pérsico ’99 o la Copa de Asia de Naciones 2002 volvió a ser decisivo. Tras un mal inicio con el yugoslavo Slovodan Santrac. Al Johar como las riendas del quipo y lo clasificó directamente como líder de su grupo. La Federación le ha dado un voto de confianza y ha dirigido al equipo en Corea y Japón.
ASI JUEGA
El esquema que suele utilizar Arabia Saudí es el 5-3-2. Su estilo es poco asiático: buen movimiento del balón en el centro del campo con mucho criterio y técnico. Su defensa es floja, pero ha ido mejorando.
SAMI AL JABER
¿Cómo ve a Arabia para el Mundial?
“Llegaremos como siempre, con el máximo interés para seguir aprendiendo y ganando. No será fácil por el grupo que nos ha tocado, pero lo mismo se dijo antes de empezar que el Mundial de Estados Unidos en 1994 y nos acabamos metiendo en octavos de final”.
¿Qué opina de Alemania, Camerún e Irlanda?
“Los alemanes son los grandes favoritos, pero a los otros -Irlanda y Camerún- los he visto jugar y no sería un insensatez decir que les podemos ganar. Estamos mentalizados y con ganas para lograrlo.
¿Es la falta de experiencia el principal hándicap de su selección?
“Los jóvenes suplen la falta de partidos con garra y entrega, pero creo que ganaremos en experiencia. Si tuviésemos varios hombres actuando en Ligas europeas. Pero la verdad es que hay compañeros que no desentonan como profesionales”.
¿Está seguro que deja al equipo tras el Mundial?
“Si, hay que darle espacio a los chicos jóvenes que llegan con muchas ganas y se merecen oportunidades. Nuestra cantera puede dar sorpresas positivas”.
LA FIGURA
Sami Al Jaber conocido en su propio país como Sami el grande, afronta en 2002 su tercera cita en un Mundial. En lo que el mismo ha anunciado como su adiós a la selección, el veterano delantero (30 años) se perfila como uno de los jugadores más importantes del equipo.
La pasada temporada fichó por el Wolverhampton y se convirtió en el primer saudí en jugar en la liga inglesa. Ahora ha vuelto al Al Hilal y en la fase de clasificación fue decisivo al marcar ocho goles. Capitán del equipo, es como un padre para el resto de sus compañeros a los que transmite confianza dentro y fuera del terreno de juego.