Idalia Gutiérrez
Los derechos sexuales y reproductivos, son parte integral de los Derechos Humanos de todas las personas sin discriminación alguna, eso quiere decir que están incluidos nuestros niños, niñas y adolescentes para ejercerlos con responsabilidad y libertad de acuerdo a su edad. Entender derechos sexuales y reproductivos como sinónimo de condones o promiscuidad es prueba de la poca información que hay sobre el tema.
Los males de los que habla la señora Lucía de Boehmer en su carta (¿Procurador de la Niñez?) no son producto de promoverlos, sino más bien de verlos como algo malo y del reduccionismo conceptual que se tiene del tema, pero no solamente evidencia falta de manejo doctrinal, sino también una clara tendencia de prohibir o hablar, o en el peor de los casos, de malinterpretar el tema.
Derechos Sexuales y Reproductivos: un enfoque para adolescentes, “Versión de Bolsillo”, del que habla la señora Boehmer en su carta, no dice que los adolescentes pueden hacer lo que les dé la gana con su cuerpo, muy por el contrario, trata de informar y de incidir para que los adolescentes vean su cuerpo y su sexualidad como lo que es: un derecho humano propio, el cual tienen todo el derecho de ejercer, pero con responsabilidad.
Estoy de acuerdo con educar a nuestros hijos, con hablar con ellos, con ser sus amigos, con darles amor, con enseñarles o guiarlos por el camino de Dios, elementos que en nada desdicen la promoción de una cultura integral de respeto a los Derechos Humanos, incluyendo los derechos sexuales y reproductivos.
Consultora. Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.