Consuelo Sandoval [email protected]
Diputados de las principales bancadas de la Asamblea Nacional comparten el criterio del presidente Enrique Bolaños, quien considera que no debe reformarse el Código Militar que rige al Ejército de Nicaragua, demanda planteada por algunos sectores del gobierno, argumentando la necesidad de adecuarlo a la Ley de Organización, Competencias y Procedimiento del Poder Ejecutivo en cuanto a las funciones del Ministerio de Defensa.
El primer vicepresidente del Poder Legislativo, Wilfredo Navarro, se pronunció opuesto a una enmienda del Código Militar, alegando que las Fuerzas Armadas han venido profesionalizándose e institucionalizándose en consonancia con el desarrollo del país.
“El Ejército de ahora es nacional en relación con el que teníamos hace tantos años, creo que hay que hacer un reconocimiento al Ejército por su evolución, transformación, y no creo que temas como éstos tengan que entorpecer la buena marcha y las relaciones entre la institución civil y el Ejército”, expresó.
Descartó que el impulso por las reformas al Código tengan la intención de crear una situación de confrontación entre la institución castrense y el gobierno.
Manifestó que si existen funciones que no se están reconociendo al Ministerio de Defensa, sus autoridades tienen que conversarlo con el Ejército, tras sugerir que ambas entidades requieren mayor comunicación.
“Me parece que el tema de la Reforma al Código Militar hay que evaluarlo en privado con el Ejército, ver cuáles son las aproximaciones que pueden haber y después llegar a un consenso. Creo que en este momento lo menos que se puede hacer es tratar de enturbiar y entorpecer esas relaciones que ha habido entre el Ejército y el Gobierno”, dijo Navarro.
POLÍTICA «ERRÁTICA» DEL GOBIERNO
Su colega sandinista, Bayardo Arce, comentó la inconveniencia de realizar esos cambios en el Código Militar, al considerar que esta situación entre las dos instituciones es el reflejo de las contradicciones de la política del presidente Bolaños, surgidas como parte de la crisis entre su gobierno y el PLC.
Anotó que la política errática de Bolaños se observa con los anunciados cambios en su gabinete a escasos meses de su gobierno, pese a que dijo que tendría un equipo estable, la destitución del procurador especial Alberto Novoa, el despido y restitución de los parientes de Navarro porque éste no asistió a una cena a la que el mandatario había convidado a varios legisladores, pese que Navarro no estaba invitado, entre otros aspectos.
“Todo este maremágnum de cosas lleva también a que haya un rejuego de intereses y de celos de poder dentro del mismo aparato gubernamental, de gente que quiere tener más incidencia en su campo con este caso del Ministro de Defensa y que llega el presidente Bolaños a estar dando esta señal”, expuso.
El ex contralor y diputado Agustín Jarquín estimó que el tema tiene que ser abordado por próximos gobiernos, “porque a como están las cosas, han ido funcionando bien, aquí estamos en un proceso de profesionalización de las Fuerza Armadas y de su institucionalización, ya vemos que el cambio de jefe del Ejército no genera crisis”.
Jarquín dijo que el Ministro de Defensa tiene su propia competencia en el control de las finanzas militares, recordando que cuando fue Contralor se establecieron las auditorías a las cuentas del Ejército.
“Defensa tiene su ocupación, creo que es prudente que en este momento se avance en el control de las finanzas militares. Yo invitaría al Ministerio de Defensa para que sea parte de este esfuerzo que no lo ha sido en el pasado”, señaló.
Consideró que esas diferencias surgidas entre el Ejército y Defensa tendrán que ser resueltas por el presidente Bolaños.