De regreso a los ’80

Dos décadas atrás, los muchachos se vestían de pantalones pegados al cuerpo y zapatillas puntudas. Todos trataban de imitar al ídolo del momento: Michael Jackson. Hoy eso se repite, pero ya sin él. Las muchachas, en cambio, siempre portaban el montón de collares y pulseras de cuero con estrellas plateadas. “Me acuerdo que hombres y […]

Dos décadas atrás, los muchachos se vestían de pantalones pegados al cuerpo y zapatillas puntudas. Todos trataban de imitar al ídolo del momento: Michael Jackson. Hoy eso se repite, pero ya sin él.

Las muchachas, en cambio, siempre portaban el montón de collares y pulseras de cuero con estrellas plateadas. “Me acuerdo que hombres y mujeres resaltaban sus vestimentas o sus melenas con toda la variedad de colores”, afirma Silvio Sirias Duarte.

La historia sigue la espiral… pero con adaptaciones. Esto lo confirma la diseñadora Damaris Núñez. “El lujo y el glamour de los 80 están de regreso. Es una gran verdad. Atrás quedó el minimalismo (la sobriedad) y la moda neo hippie”.

“Sin embargo en la actualidad estamos hablando, no de dictados de la moda, sino de gama de tendencias donde la más relevante la marcan el regreso de los 80”, afirma la experta en modas.

Para Núñez esto significa el regreso del lujo, del brillo y por supuesto de marcas. “En los 80 cada casa de moda presentaba su propio simbolismo, marcaba su tendencia y ostentaba su elegancia compitiendo la una con la otra”, rememora.

Un lujo extrovertido

“Sin embargo, todas exhibían un lujo extrovertido con trajes y telas lujosas como el organdí, los crepés satinados, el terciopelo, los rasos, el satín… recuerdo que en los vestidos se utilizaba la boca de vuelos, blusa sin tirantes, los tirantes al cuello o sobre la espalda. Algunos trajes eran volumétricos y otros resaltaban la figura”, revela.

Estos diseños, según la modista, se acompañaban con accesorios. Bien con perlas en collares largos combinados con cadenas, o con pequeños bolsitos en diversas formas geométricas: triangulares, cuadrados, de mano, redonditos, bordados, en tela, en pedrería, cadenas.

“Inclusive los cinturones eran vistosos y portaban los símbolos de las casas de moda. Por ejemplo si era de Channel se identificaba con su C; si era de Gardenia con su G. En cuanto a los zapatos me acuerdo que los detalles eran finos y de múltiples colores hasta en oro, plata o en lentejuelas”, precisa.

Lo que se repite

En el 2001 el mundo vuelve el uso de materiales con brillo, colorido, de alto costo y que si no lo tienen al menos lo aparenten.

“Ya se ven a las adolescentes o jóvenes usando bolsitos de color; blusas de organdí o de yoryet con vuelitos, las cuales combinan con blue jeans a la altura de las caderas (detalle del 70) y acampanados (típicos del 60) con tacones altos con punta fina. Es decir con el toque de los 80”.

“También vemos el uso de fajas de piedras y la utilización de muchos accesorios como los aretes, collares de perlas, brazaletes, lentes de muchos colores. Todo esto portándolo a la vez”, detalla.

Indica que las asimetrías (como los cortes en forma de triángulos en las camisas), las blusas sin tirantes, las camisas con tirantes al cuello y los talles imperios (debajo del busto) son otros de los detalles retomados de aquella época y que provienen de la alta costura.

Aunque reitera que los 80 del 2001 tienen sus cambios. “Ahora hemos retomado algo de diseño, algo similar a la textura con una adaptación más moderna y al alcance de todo el mundo”, puntualiza.

¿A qué obedece ese retorno?

“Mira la moda es cíclica y ascendente. Ahorita el mundo está en la búsqueda de valores y de una individualidad. Importa el yo, lo que yo quiero representar, lo que soy porque estamos en un planeta globalizado donde cada quien busca una cara…”, expresa Núñez.

¿Cuánto tiempo va a perdurar esto?

“No sé porque las actitudes humanas son impredecibles. Usualmente ocurre que cuando entra una moda, en el primer año apenas tiene una leve introducción, el segundo año empieza a afianzarse y los dos años siguientes se consolida.

Falta contenido

Alfonso Malespín, comunicólogo y catedrático en la Universidad Centroamérica (UCA), si bien corrobora que hay un retorno de las formas de vestir de los 80, enfatiza que esa vuelta al pasado carece de los contenidos sociales de aquel entonces.

“¿Por qué? Porque la principal característica de los 80 es el desgaste de todo el movimiento de protesta que todavía abarcó la primera parte de los 70 hasta el final de la guerra de Vietnam dando paso al surgimiento del neo conservadurismo, llamado también neoliberalismo, cuyos principales exponentes fueron Ronald Reagan y Margaret Tatcher”, específica.

“Pero el neoliberalismo está agotado. Tan agotado que uno de sus principales ejecutores, Joseph Phillip quien es economista jefe del Banco Mundial acabó escribiendo en contra de este modelo y se ganó el premio Nobel de Economía. Esto desemboca en la búsqueda de un nuevo modelo socioeconómico que acompañe el avance globalizado del mercado y eso incluye a la moda”, expuso.

Se trata entonces de recuperar, en esta etapa de transición, un poco del pasado, darle un toque del año 2000 y presentarlo como algo nuevo pero vaciados de contenido, según explica.

“Y se enfoca en los jóvenes —prosigue— porque ellos andan buscando cómo insertarse en el mundo de los adultos, quieren adoptar una identidad propia. Entonces la moda de cierta manera les permite obtener la percepción de que pertenecen a algo, de que está integrado y de que son parte del grupo”.

¿Eso es bueno o malo?

“Puede ser bueno y puede ser malo. Bueno en el sentido de que facilita la inserción social y malo en que esto se realiza de manera acrítica. Si uno se pone las cosas conociendo los riesgos que vienen con cosas tan inocuas como puede ser la ropa podrían ser menores.

“Sin embargo si uno está consciente de que detrás de una moda está una propuesta cultural entonces sí pueden haber problemas. Es decir, el hecho que una muchacha se vista como la Cristina Aguilera no es necesariamente ni bueno ni malo”, considera.

“Puede ser que se ponga ese tipo de ropa porque le queda bien. No obstante, si piensan que sólo así pueden verse bonita entonces si hay riesgo en construcción de su identidad…”, agrega.

La moda continuará en ese afán de búsqueda. Surgirá una nueva moda que fundará este siglo, pero… “será una moda posmodernista. Es decir, será una combinación de modas anteriores porque el postmodernismo es una corriente de la arquitectura que funde una serie de escuelas arquitectónicas como el clacisismo, neo clacisismo, el barroco…”, dice el experto. Veremos.

Tips para el día

-Durante el día Núñez, aconseja a las jovencitas vestirse con blusitas cortas. Éstas pueden ser en tela strech o en lycra con colores llamativos y cortes asimétricos.

“Pueden combinarlos con faldas cortas o largas. Asimismo, con jeans y un bolsito pequeño o mochila de un color. Les recomiendo usar sandalias con diseños y tacones finos. No importa si son bajos, medianos o altos. Sobre los accesorios pueden utilizarlos a su gusto sean brazaletes, pulseras, cadenas o aretes grandes”, sugiere la experta.

-A los jovencitos, la diseñadora aconseja vestir camisas con colores intensos con telas de algodón, combinándolos con bermudas, short o jeans. Núñez comenta que para el día los zapatos deportivos van bien, igual las zapatillas de cordón y las mochilas en sus diferentes expresiones: cruzadas, en diagonales… accesorios también al escoger.

-Por otra parte les sugiere a hombres y mujeres no olvidar el detalle de la blusa blanca (detalle por excelencia de los 80). La cual se puede llevar con jeans o con pantalones negros.

Tips para la noche

-Para la noche las mujeres deben tomar en cuenta el tipo de tela. “Ésta tiene que ser de lujo o al menos parecerlo. Aquí pueden utilizar tejidos ajustados al cuerpo o con tendencia volumétrica. Cortes asimétricos y talles imperio o en palabra de honor”, indica.

-“También sandalias o botines altos con diseños horizontales y detalles de broches o florcitas. Los accesorios tienen que ser perlas o bisutería que imite joyas, sombreros y hasta plumas”, añadió.

-A los hombres, quienes son más conservadores, les recomienda vestir camisas y pantalones que delaten fineza. Sin obviar los colores de brillo y vivaces.

-Promo pequeño: La ropa casual y de noche en tiendas de centros comerciales, oscila entre los 20 a 110 dólares o más. Mientras tanto en los mercados se encuentra desde 28 córdobas a 300 o más . Los accesorios en cambio fácilmente se pueden encontrar en los caramanchelitos de artesanía, a todo tipo de precio.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí