Eres luz de la mañana,
Sol del atardecer,
Estrella de la noche.
No hay diamante más brillante,
Topacio más perfecto,
que el amor y el afecto,
de mi madre y su aliento.
Cuando camino por el sendero equivocado,
ahí esta mi madre orando
con amor.
Cuidándome desde su vientre,
está mi madrecita,
con desvelos mis sueños
estaba cuidando ella.
Me diste tus ojos abiertos,
para vencer los miedos,
me diste tu amor,
para poder amar.
Y hoy que es tu día
Madrecita te digo:
¡Felicidades Mamá!