Empresarias de la soya

Mujeres organizadas en Soynica están empezando a ver saldos “azules” en sus estados financieros Mayda Isabel Meléndez [email protected] En los últimos 20 años, los derivados de la soya se han situado poco a poco como parte de la dieta nicaragüense, razón por la que la producción y comercialización de este rubro tiene grandes expectativas. Hasta […]

  • Mujeres organizadas en Soynica están empezando a ver saldos “azules” en sus estados financieros

Mayda Isabel Meléndez [email protected]

En los últimos 20 años, los derivados de la soya se han situado poco a poco como parte de la dieta nicaragüense, razón por la que la producción y comercialización de este rubro tiene grandes expectativas.

Hasta el momento Nicaragua cuenta con una sola empresa que se encarga de procesar, empacar y comercializar productos a base de soya, Casa Nutrem, la cual forma parte de la Asociación Soya de Nicaragua (Soynica).

Casa Nutrem comenzó procesando 150 litros de leche y hoy, 7 años después, procesa un promedio que oscila entre los mil y los mil 100 litros.

Además la planta tiene capacidad para fabricar entre 36 y 40 quintales diarios de productos secos, los cuales son el resultado de mezclar productos conocidos y consumidos diariamente como avena, pinolillo, semilla de jícaro, combinados con soya.

Con el objetivo de procesar los productos, esta empresa se abastece dos veces al año con la Empresa del Campo, una acopiadora instalada en León donde, al parecer, convergen todos los pequeños productores de soya de la región. Cada compra equivale a unos mil quintales de soya.

Lucy del Socorro Medina, administradora de Soynica, explica que hace un tiempo la modalidad era comprar directamente a los productores. No obstante, desde hace un par de años, los mismos productores se encargaron de recomendar a los representantes de Soynica abastecerse en la acopiadora.

RENTABILIDAD DE LA SOYA

La mayoría de los nicaragüenses no incluyen la soya en su alimentación diaria. Por lo tanto, cabe preguntar si realmente es rentable comercializar con productos derivados de este rubro.

La respuesta, según Medina, es: “sí”. Sin embargo, reconoce que el proceso ha sido lento, y en esto podría tener algo de incidencia el hecho de que el procesamiento de la soya nació como un proyecto social más que como una actividad lucrativa.

Con una sonrisa, confiesa que ya están viendo saldos “en azul”, lo cual es sumamente significativo pues durante todos estos años las cifras totales fueron “rojas”.

MAYOR ACEPTACIÓN

Las buenas nuevas, a su criterio, se deben a dos grandes razones: la cada vez mayor aceptación de los productos a base de soya, y que “hasta el momento no tenemos una empresa que nos haga competencia”, dice mientras sonríe nuevamente.

El crecimiento de Casa Nutrem no se puede obviar. En sus inicios, en 1993, un grupo de empleados hacía el trabajo de manera artesanal, lo que perfectamente se acomodaba en una casa del reparto Las Mercedes. La distribución de la mercancía, en ese tiempo líquida, se hacía en pequeños termos acomodados en una camioneta.

Hoy es toda una empresa, cuya instalación en las cercanías del Puente Larreynaga en Managua, tiene capacidad para que sus 19 empleados procesen, empaquen y distribuyan los productos. Se compraron dos pequeños camiones refrigerados para distribuir los artículos líquidos.

Además, la producción líquida fue creciendo de tal manera, que en 1998, la oferta también se extendió a los productos secos, que actualmente se entregan en una camioneta a los principales expendios del país.

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