- Su paso por Nicaragua obedeció a su participación como jurado internacional del concurso La Taza de la Excelencia, evento promovido por la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN), y donde se superaron las expectativas en cuanto a la calidad del café, obteniéndose 23 variedades de mejor calidad, ocho de las cuales calificaron como excelentes
Martha Danelia Corea [email protected]
De origen estadounidense, Steve Colten, presidente de la Asociación de Café de Especialidades de Estados Unidos, vino a Nicaragua, como él bien lo dice, con varios sombreros. Como representante de esta organización norteamericana, como especialista en calidades de la Bolsa de Café de Nueva York, como comprador de café a través de Atlantic en Nueva York, pero sobre todo, como miembro del jurado internacional del concurso La Taza de la Excelencia realizado la semana pasada.
De este evento se va satisfecho porque superó sus expectativa, y según su experiencia, los cafés ganadores merecen un buen precio en el mercado internacional y estima que se pueden cotizar entre 150 y 400 dólares el quintal; así lo expresa durante esta entrevista que concedió a LA PRENSA.
¿Cuáles son sus consideraciones en torno a este evento sobre la excelencia cafetalera?
“Este evento (La Taza de la Excelencia) calza muy bien en toda la estrategia de crecimiento del mercado de especialidades en Estados Unidos. La razón de estar aquí (en Nicaragua) es (valorar) la calidad. De la misma manera que La Taza de la Excelencia se hizo en Brasil, Guatemala y ahora en Nicaragua, el evento trata de dar a conocer al Mundo —en Estados Unidos, Europa, Japón— las buenas calidades que tiene Nicaragua y eso con dos objetivos: uno, que los ganadores —que son la crema de la crema de lo que se cató— sirvan no sólo como ganadores sino sirvan de embajadores para el resto del café bueno que tiene Nicaragua para promover al país en diferentes mercados. Los café ganadores son realmente embajadores para que el resto del café nicaragüense también tenga una mejor participación en el mercado”.
¿Cuáles son las expectativas que tiene la calidad del café nicaragüense?
“Las expectativas que tenía de este evento eran muy altas y se han cumplido. Parte de la razón de por qué eran muy altas (las expectativas) era porque ya venía favorablemente predispuesto al evento, porque hace varios años que trabajo con muy buenas calidades en Nicaragua a través de la relación con la compañía exportadora Atlantic que me ha ayudado a lo largo de los últimos cinco años, a conocer las calidades del café nicaragüense y a mercadearlas alrededor del mundo.
“Definitivamente salgo con las expectativas cumplidas, no fui defraudado y estoy muy satisfecho, así como los demás miembros del jurado de la calidad que encontramos y espero que esto contribuya al futuro del café de Nicaragua. Para mí ha sido muy interesante la estadía en Nicaragua, a pesar de venir con diferentes sombreros —como presidente de la Asociación de Café de Especialidades, como especialista en calidades de la Bolsa de Café de Nueva York, como comprador de café a través de Atlantic en Nueva York—, vengo trabajando más de 27 años en la industria identificando la calidad adecuada.
“Para mí, la clave de identificar las calidades es para lograr pagarle al productor un precio adecuado a su calidad y convencer a sus clientes tostadores que tienen que pagar un precio que le permita al productor sobrevivir a estos tiempos difíciles”.
¿Cómo se determina la calidad del café para que pueda comercializase en estos mercados exigentes?
“El primer enfoque es en la calidad de la taza y el perfil del sabor de la taza. El proceso de la taza de la excelencia es un proceso de identificación de la calidad a través de la catación y a través del panel de 23 catadores que buscan la mejor combinación de acidez, aroma y cuerpo para obtener los café embajadores.
“Mi papá —que tiene 25 años en el negocio del café— desde hace muchos años me hablaba de la calidad del café nicaragüense. Una de las cosas importantes que hay que destacar es que los ganadores son embajadores, permiten servir de punta de lanza para mejorar y revelar la imagen de calidad del café de Nicaragua, entre los finalistas nacionales hay muy buenos café y también habrá muy buenos cafés que no participaron en el evento, pero los ganadores van a ayudar a promoverlos a todos, además que es una competencia que se repetirá año con año para darle continuidad a la trayectoria de la calidad”.
Hablemos de precios…
“La cantidad de café que será subastada obtendrá un muy buen precio, la cantidad en sí, realmente es un porcentaje pequeño de la producción total de Nicaragua, pero lo que definitivamente se espera es que esa pequeña cantidad de café que se vende a muy buen precio, tenga un impacto para ayudar a que todos los productores mejoren poco a poco su calidad y se interesen por participar más en este mercado para que la calidad del país, en su totalidad, tenga una mayor valoración y una mayor presencia en el mercado. Quisiera resaltar que en mi experiencia en otros países a veces a estos eventos sólo un sector de la industria los apoya, en cambio en Nicaragua fue muy positivo ver que los productores estaban apoyando, los beneficiadores estaban apoyando, los exportadores estaban apoyando, ONG estuvieron apoyando y el mismo gobierno estuvo apoyando.
“Los visitantes realmente sintieron una unidad de todo el sector y eso, en mi caso particular, me generó mucho gusto y entusiasmo”.
¿En qué si diferencia el evento sobre la excelencia realizado en Nicaragua con el de Brasil y Guatemala?
“Participé en el de Brasil, desafortunadamente en el de Guatemala fue en el mismo momento que se realizó un evento realizado por mi asociación donde atendemos siete mil personas y no pude participar, pero sí conozco de las experiencias, estoy muy informado y realmente el evento de aquí fue de una altura excepcional”.
De acuerdo a su experiencia como catador, ¿en cuál de los tres países se superó la calidad del café?
“La dificultad para comparar las calidad es que cada país tiene sus características, entonces el enfoque de un comprador de calidad es encontrar lo menor dentro de un país porque cada país es diferente, lo importante es encontrar en cada país lo que más resalta, las características únicas del país. En la medida en que se encuentra el mejor café de cada país, ese es un café que vale por sí solo, es muy difícil comprarlo a otro porque tiene más acidez, más cuerpo, lo importante es que son los mejores cafés de cada país”.
¿En cuánto se pueden comercializar los que resultaron ganadores?
“Sobre la base de lo que he catado durante la semana, creo que se pueden obtener muy buen precio, depende de la valoración que le dé cada tostador a la calidad y al tamaño de cada lote, porque serán cafés más caros que (el que se cotiza en) la Bolsa (de Nueva York), van a ser café que se pueden cotizar a 150 dólares el quintal, algunos otros a 400 dólares el quintal; todo va a depender de la valoración que le dé el tostador a la muestra del café que reciba. Los cafés que se cataron aquí (en Nicaragua merecen muy buen precio)”.
¿Cuáles son los principales mercados donde se pueden colocar estos cafés?
“Cualquier mercado donde el comprador valore café realmente bueno, por eso es que es una subasta en donde a veces ganan japoneses, finlandeses, americanos, europeos; entonces, la belleza de la subasta por Internet es que gana el que quiere pagar más”.
Háblenos un poco de su asociación, ¿qué hacen, cuántos miembros tienen?
“La Asociación de Café de Especialidades de Estados Unidos tiene aproximadamente 2,600 miembros. Como una organización gremial de la industria del café de especialidades, los tres puntos principales de la misión de la Asociación son: la calidad para mejorarla y promoverla; la educación para capacitar a los miembros de la industria, y la creación de estándares de calidad, es decir, la definición de lo que es la calidad en sí, la creación de definiciones específicas para catalogar los cafés. La Asociación representa los intereses de los cafés finos independientemente de dónde existan, pero la mayoría de los miembros son tostadores o usuarios de café en Estados Unidos, sus afiliados son de todo el mundo”.
¿Reciben algún tipo de incentivos de parte del gobierno de Estados Unidos?
“Tenemos programas de desarrollo y actividades específicas en el mundo con ONG, pero no recibimos ayuda del gobierno, financiamos nuestras actividades a través de la conferencia anual y a través de la membresía de sus socios”.
Dada su experiencia en la industria de los cafés de especialidades, ¿qué les recomendaría a los productores nicaragüenses, sobre todo ahora que los precios internacionales del café (que se cotiza en la Bolsa de Nueva York) están decaídos?
“Como recomendación y como asociación lo que les recomiendo a los productores nicaragüenses es que sigan en la persecución de la calidad, tratar de lograrla lo más posible sabiendo que los precios no siempre ayudan, pero que la calidad es un requisito definitivo para la supervivencia en este mercado tan difícil; continuar en este proceso que se ha empezado con La Taza de la Excelencia para promover y producir con calidad”.
¿Considera que estos cafés que resultaron ganadores puedan encontrar un buen mercado a través de la subasta electrónica que se realizará?
“Definitivamente la calidad del café que he visto debería de traerle mejores precios a lo cafés y debería traerle un buen mercado”.
OTRO EVENTO CAFETALERO
Erick Poncón, de la compañía Atlantic y quien sirviera de traductor del señor Steve Colten para esta entrevista, anunció que del siete al nueve de junio en el Hotel Camino Real se realizará el III Encuentro Cafetalero Ramacafé 2002.
Este evento cafetalero es apoyado por la compañía exportadora Atlantic que lo patrocina en aras de brindarle capacitación a los productores.
“Se realiza para ayudar a diseminar los requisitos para la calidad, invitamos a todos los productores a participar en este evento que es de primera categoría”, explicó Poncón.