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Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el 50 por ciento de los aproximadamente 20 millones de refugiados, desplazados internos y otros grupos vulnerables alrededor del mundo, son niños.
En un comunicado de prensa enviado vía e-mail desde Ginebra, Suiza, se destaca una cita textual en la que una refugiada de Kakuma, Kenya, revela que las niñas que viven en los resguardos, usualmente traumatizadas por la violencia, no necesitan materiales para tejer y coser canastas, porque eso no hace más que avivar los recuerdos. “Ellas no necesitan coser ahora, ellas necesitan desesperadamente la terapia gozosa que sólo un grupo de deportes y juego puede brindarle. Éste las transporta a un mundo real. Las ayuda a olvidar. Las sana”, puntualiza.
Conscientes de esa realidad, ACNUR, que trabaja en conjunto con la organización Olympic Aid, el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Voleibol, anunció la ampliación de los programas deportivos para niños refugiados a seis países más, para totalizar 16 al terminar el año.
Los continentes que principalmente son favorecidos son Asia y África. “Hay muchos niños refugiados que nunca han conocido la diversión despreocupada de un simple juego de la infancia o el sentido de logro que le sigue al trabajo en equipo”, señaló el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados Ruud Lubbers, según el comunicado.
El objetivo es darle la infancia que estaban perdiendo y así curar las cicatrices del pasado. Los niños serán beneficiados a través de entrenadores que organizarán actividades deportivas en sus campamentos y adiestrarán a jóvenes y adultos para que hereden el proyecto a nivel local.
LOS BENEFICIADOS
Los nuevos países beneficiados por este proyecto son: Pakistán, Eritrea, Guinea, Zambia, la Republica Democrática del Congo y Tailandia. Otros países beneficiados son: Benin, Costa de Marfil, Ghana, Tanzania, Uganda, Angola, Nepal, Timor Oriental, Kenya y Tayikistán.
El patrocinio está a cargo de la Federación Internacional de Voleibol, y es dirigido por Olympic Aid, una asociación internacional de atletas comprometidos con la promoción de deportes y juegos sanos como uno de los derechos de todos los niños del mundo, incluyendo a los refugiados.