- Diriomo ocupa el primer lugar en casos de dengue en el departamento de Granada, donde el Minsa se quedó sin abate el viernes
- La acumulación de basura en los cauces y los aguaceros mantienen en alerta a las autoridades sanitarias de Estelí
Miguel Flores yMaricely [email protected]
Con la llegada del invierno, la posibilidad de un brote de enfermedades como el dengue y la malaria son más reales. Diriomo ya puntea entre los municipios granadinos afectados por el dengue.
Mientras los fuertes aguaceros caídos en los últimos días en Estelí alertaron a las autoridades sanitarias y municipales a tomar medidas para prevenir enfermedades.
Un equipo del Silais Granada se movilizó desde el lunes de esta semana a Diriomo, para localizar el foco del vector transmisor del dengue, informó Sara Moraga, epidemióloga del Silais.
“Vamos a reiniciar un estudio de la presencia del vector. Recientemente uno que realizamos en la ciudad de Granada reveló que un 20 por ciento de las viviendas tenían el insecto en las plantas. La mayoría de las casas eran residenciales, donde no permiten que entren a abatizar”, señaló.
CIFRAS PREOCUPANTES EN DIRIOMO
Reveló que las estadísticas indican, de enero a la fecha, 66 casos sospechosos de dengue clásico y 11 hemorrágicos. De éstos, se confirmaron 10 casos de dengue clásico y uno hemorrágico, explicó. De los 10 casos confirmados, 7 corresponden al municipio de Diriomo, detalló.
Moraga manifestó que las cifras de casos sospechosos de este año son mayores, si se comparan con el mismo período del año pasado, cuando se contabilizaron sólo 40 casos de dengue clásico.
En Granada, las más afectados por el dengue son las familias ubicadas sobre la carretera y en comunidades rurales como Caña de Castilla y Guanacaste.
La epidemióloga señaló que la gente tiene mucha chatarra en los patios de sus hogares, donde se reproduce el vector. “No les gusta que abaticemos las viviendas, y si lo permiten al día siguiente botan el abate”, criticó.
Agregó que un estudio realizado por el Minsa en Granada refleja que el 48 por ciento de los hogares conserva el abate por sólo una semana, cuando en realidad debe tener una duración de dos meses.
PREOCUPACIÓN EN ESTELÍ
El director municipal de salud, en Estelí, José Ángel Pino, se mostró preocupado porque con la entrada del invierno se incrementan las diarreas y las enfermedades respiratorias, sobre todo en el sector rural, debido a que no se cuenta con servicio de agua potable.
Su mayor preocupación es que la Alcaldía no cuenta con los recursos para controlar focos infecciosos, como los cauces, los que actualmente están llenos de basura, dijo.
“El servicio de recolección de basura es deficiente. Hay déficit de vehículos, y en algunos barrios los pocos camiones recolectores pasan solamente una vez por semana. Eso genera que haya más basura en las calles”, señaló Pino.
Pedro Pablo Calderón, vicealcalde de la ciudad, dijo que más de cinco kilómetros de cauces se encuentran llenos de basura, pero la Alcaldía está imposibilitada de limpiarlos por falta de recursos. Señaló que la población no contribuye. “La Alcaldía los limpia y en dos o tres días nuevamente están llenos de basura”, criticó.
MEDIDAS PREVENTIVAS
En Estelí, para prevenir posibles epidemias, el Minsa dotó, a las casas bases de suero oral y cloro. También realizan una campaña de educación ambiental a través de las brigadas médicas, dijo el director municipal de salud.
El vicealcalde esteliano, Pedro Pablo Calderón, dijo que aunque no tienen capacidad para limpiar los cauces, realizan coordinaciones con la Secretaría del Medio Ambiente y el Minsa para impulsar algunas acciones extras. “Esperamos que el PMA nos apoye con alimentos para implementar algunos trabajos de limpieza”, indicó.
El pasado fin de semana, las autoridades de Salud y la Alcaldía realizaron una jornada de limpieza en 24 barrios, y para el próximo domingo esperan cubrir 12 barrios más.
El Silais municipal, Organismos No Gubernamentales e instituciones del gobierno diseñaron un plan de lucha antiepidémico porque con el invierno hay muchos criaderos de zancudos.
(Con la colaboración de Martha Marina González)