La afición femenina por el maquillaje y otros productos de belleza es aprovechada por otras mujeres —y hasta por hombres—, quienes encuentran en la venta de estos productos una alternativa al desempleo.

Mercado de la belleza, alternativa al desempleo

La falta de empleos en Carazo ha llevado a muchas mujeres, amas de casa y profesionales, a ofrecer productos de belleza en casas vecinas y centros de trabajo. Este mercado ha sido una alternativa para ellas, pero también hay hombres en el negocio Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected] Ofrecer productos de belleza en casa de las vecinas, […]

  • La falta de empleos en Carazo ha llevado a muchas mujeres, amas de casa y profesionales, a ofrecer productos de belleza en casas vecinas y centros de trabajo.
    Este mercado ha sido una alternativa para ellas,
    pero también hay hombres en el negocio

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]

Ofrecer productos de belleza en casa de las vecinas, amigas o en centros de trabajo es el oficio que ahora genera entradas en el hogar de Rosa María, una joven madre que se graduó como arquitecta, pero que nunca encontró empleo, y ahora se dedica a los negocios del mercado informal, con lo que logra reunirse un salario cada mes.

Esta mujer de 32 años y con tres hijos que mantener, encontró una respuesta en el negocio de vender productos de belleza para el rostro y el cuerpo, afiliándose a una de las tres empresas de este tipo de productos radicadas en Carazo y Masaya.

Sin embargo, hay otras que lo han hecho en todas las comercializadoras que entraron a competir al mercado local, producto de la avalancha que el libre comercio ha generado en Nicaragua.

PROFESIONALES Y AMAS DE CASA

Lisbeth Somarriba, Gerente de la sucursal Masaya de la firma mexicana Zermat, dijo que hay unas 1,400 mujeres afiliadas en los departamentos de Carazo, Masaya, Granada y Rivas. Entre ellas hay amas de casa, estudiantes y profesionales, que en busca de independencia económica se han aventurado a mover los productos.

Explicó que a estas mujeres se suman los esposos, que, al final, se ven involucrados en el negocio para ayudarles a sus compañeras desempleadas. Aunque también hay hombres afiliados a la empresa porque no tienen empleo y encuentran una solución a su problema en el mercado informal. “Y son mejores vendedores en la mayoría de los casos”, dijo.

María Elsa Rodríguez, Gerente de Ventas de Zermat, dijo que a nivel nacional el fenómeno del desempleo ha empujado a ingenieros, médicos y hasta abogados a entrar al negocio. Aunque también hay gente de nivel académico bajo que es muy importante en este mercado, dijo.

Destacó que el mejor vendedor del país es un hombre originario de Managua que ya se abrió campo dentro del mundo de la belleza. Indicó que la empresa tiene intereses mercantilistas, pero también promueve el humanismo por lo que sus dueños comenzaron de abajo.

ELEVAN AUTOESTIMA

Las mujeres y hombres que se dedican a vender productos de belleza reciben cursos de capacitación periódicamente, los cuales son dirigidos a los afiliados de las casas comerciales.

María Elsa Rodríguez, Gerente de Ventas de Zermat, dijo que las capacitaciones las mujeres levantan su autoestima, ya que los cursos enseñan paso a paso los puntos del maquillaje y la presentación personal.

Opinó que en la mayoría de los casos las amas de casa no saben cómo arreglarse y hasta por depresión no lo hacen, pero éste es un punto que les permite quererse y pensar un poco en ellas.  

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