- Primeras lluvias provocaron el deterioro de caminos y carreteras; mientras que los productores dicen que no tuvieron tiempo de preparar suelos
- Waspam, Puerto Cabezas, Rosita y Prinzapolka: zonas vulnerables a los desbordamientos e inundaciones
Heberto Jarquín M./Corresponsal [email protected]
TRIÁNGULO MINERO.- La estación invernal ya se estableció en la Región Autónoma del Atlántico Norte. Hace una semana comenzaron a caer intensos aguaceros en los municipios de Waspam, Puerto Cabezas, Siuna, Rosita, Bonanza y Prinzapolka.
Los primeros efectos del invierno se observan en la red vial de la RAAN; los tramos de carretera de Rosita-Siuna-Mulukukú y Puerto Cabezas-Waspam están salpicados de baches y charcos que dificultan la circulación de vehículos de tracción sencilla.
“Todos los años se repite la misma historia. El Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) no aprovecha el breve período de verano para darle mantenimiento a los caminos y los transportistas pagamos las consecuencias”, expresó el señor Daniel Ríos, dueño de un camión de carga.
Ríos pide a los directivos del MTI que aceleren la reparación de los puentes de madera. “Cuando arrecien las lluvias, podrían colapsar las frágiles estructuras que, además, tienen que soportar el sobrepeso de los camiones”, indicó.
En su reciente visita al municipio de Siuna, el vicepresidente de la República, doctor José Rizo Castellón, anunció que se gestionará financiamiento ante países amigos para asfaltar el tramo de carretera de Río Blanco-Siuna-Puerto Cabezas, pero este anuncio no satisface las expectativas de los transportistas ante la llegada del invierno.
PRODUCTORES AFECTADOS
En tanto que los agricultores de la RAAN externaron su preocupación por las posibles consecuencias de un invierno prolongado. “No tuvimos tiempo para preparar las parcelas por el exceso de lluvia, vamos a tener dificultades con las siembras de primera”, se quejó el agricultor Alfonso López de la comarca Sumubila, jurisdicción de Puerto Cabezas.
El otro problema que se puede presentar es el incremento de plagas que atacan los cultivos y que por lo general se reproducen profusamente cuando hay mucha humedad”, añadió.
Otro rubro que enfrenta dificultades en esta época, es el forestal. “Los caminos se vuelven intransitables y no hay posibilidades de acopiar madera”, indicó el concejal de Prinzapolka, Daniel Castrillo Conrado.
“Cada invierno se pierden grandes cantidades de árboles que se pudren por la imposibilidad de trasladarlos a los aserríos.
ZONA DE INUNDACIONES
Los municipios de Waspam, Puerto Cabezas, Rosita y Prinzapolka son vulnerables a los desbordamientos e inundaciones; decenas de comunidades se mantienen anegadas durante el período lluvioso.
“Tenemos que tomar todas las precauciones por el inicio del invierno. Vamos a capacitar a las brigadas de búsqueda, salvamento y rescate; de primeros auxilios y evacuación, para prevenir cualquier eventualidad”, indicó el directivo de la Defensa Civil en la RAAN, capitán David López.
Añade que se convocará a los comités de emergencia regional y municipales para actualizar los planes de mitigación y prevención de desastres.
CENTROS URBANOS AMENAZADOS
Rosita y Alamikamba son dos cabeceras municipales de la RAAN que han sufrido los estragos de las inundaciones durante el invierno del año pasado.
“En Rosita se han construido viviendas y muros sobre cauces y riachuelos, lo que impide el paso de las aguas pluviales. Obviamente, esto favorece que se produzcan inundaciones”, señaló el concejal Sixto Díaz.
“De ahora en adelante tiene que haber más rigor en el crecimiento urbano para evitar que se obstruya la circulación del agua pluvial en cauces y alcantarillas”, opinó el concejal Díaz.
“Alamikamba y todas las comarcas aledañas están a merced de las constantes crecidas del Río Prinzapolka, sobre todo en invierno. Por eso hacemos hincapié en mantener en alerta permanente al Comité de Emergencia”, indicó el edil Santiago Obando.
“Mantenemos contactos con instituciones estatales y organismos no gubernamentales, para aunar esfuerzos en la asistencia a las personas que sufren los efectos de los desastres naturales”, concluyó.