Es mi deber como católico y ciudadano afirmar que los católicos nicaragüenses no estamos en deuda con Arnoldo Alemán, y no pretendemos hundirnos con él. Así que por favor pido que moderen su lenguaje y no mal usen esa representación de toda la feligresía, y no dividamos más a esta sociedad.
Los señores de la CEN deberían ser neutrales y sacar a Dios y su representatividad de este pleito de dádivas, prebendas y corruptela que aflige actualmente a nuestra nación.
Si siguen en este camino de defender a Alemán nos van a llevar a un cisma religioso el cual no es necesario ni deseable. Nuestro Señor Jesucristo nunca estuvo defendiendo a los que le robaban a su pueblo. Deben recapacitar y detener esta marcha absurda de defender lo indefendible. A la feligresía católica de Nicaragua esta actitud de ellos le produce dolor, agonía y vergüenza ajena.
¡Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios!
Zacarías Chamorro