Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
La siembra de primera de granos básicos podría estar en peligro si no se contrarresta inmediatamente el brote de ratas que ha surgido en los municipios de Siuna y Waslala, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), indicaron técnicos del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
Las ratas de campo constituyen en el país una de las plagas de mayor afectación económica, pues además de provocar daños en los cultivos, afectan el almacenamiento del producto y son transmisoras de enfermedades al ser humano.
Julio César Hernández, Director de Sanidad Vegetal y Semillas del Mag-For, dijo que “la situación es preocupante, pues las ratas ya están atacando las plantaciones de tubérculos como quequisques, yuca y malanga en la RAAN, y el ataque es tal que los rendimientos de estos rubros se van a ver afectados”, indicó.
Hernández explicó que el Mag-For está haciendo los esfuerzos que están a su alcance, sin embargo señaló que todavía no es suficiente.
Dijo que para contrarrestar esta plaga la entidad necesita un financiamiento con el que no cuenta, de aproximadamente 445,990 dólares. Por tal motivo, la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Dgpsa) elaboró un protocolo de proyecto, el que fue presentado a la comunidad de países donantes, y para el cual se espera una respuesta positiva, según Hernández.
Éste dijo que si logran conseguir este financiamiento, el dinero sería invertido en la compra de raticida, trampas para ratas, compra de afiches para elaborar una campaña explicativa con los campesinos, y, además, se invertiría en capacitación a técnicos y productores.
Según información de la Dgpsa, en abril de este año los porcentajes de captura de las ratas se mantienen en niveles superiores a lo que ellos consideran “crítico”, lo que hace indicar que las poblaciones de esta plaga son elevadas y se prevén ataques fuertes en la época de primera (de mayo a julio).
IMPACTO DESASTROSO
Julio César Hernández, Director de Sanidad Vegetal y Semillas del Mag-For, advirtió que si no se erradican las ratas en los municipios antes mencionados, el impacto podría ser “desastroso” para los pequeños productores, quienes podrían perder su siembra de primera.
Actualmente la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Dgpsa) está coordinando algunas actividades con las alcaldías y algunos Organismos No Gubernamentales (ONG), que trabajan en el Atlántico Norte.