Maxim KniazkovAFP
WASHINGTON.- El presidente estadounidense George W. Bush tenía informes generales, antes del 11 de septiembre, de que un grupo de terroristas, incluidos aquellos dirigidos por Ossama Bin Laden, podían secuestrar aviones estadounidenses de pasajeros, admitió la Casa Blanca la noche del miércoles.
La revelación marca la primera vez que funcionarios de la Casa Blanca admiten que sabían que organizaciones terroristas, incluyendo Al Qaeda, tenían en la mira a las líneas aéreas estadounidenses, antes de los atentados contra Nueva York y Washington, que provocaron unos 3,000 muertos, el 11 de septiembre.
“Había un conocimiento general sobre Ossama Bin Laden, así como especulaciones desde hacía tiempo sobre los secuestros en el sentido tradicional”, dijo a la AFP Claire Buchan, una portavoz de la Casa Blanca.
Dijo que antes del 11 de septiembre el Presidente y sus asesores habían recibido información de las agencias de inteligencia sobre posibles ataques contra aviones estadounidenses, y actividades del extremista islámico Bin Laden.
Pero ninguno de los informes, sostuvo, tenía advertencias específicas sobre una conspiración contra el World Trade Center en Nueva York y el edificio del Pentágono en Washington.
“La información era sobre las amenazas de Bin Laden alrededor del mundo y los secuestros en el sentido tradicional, pero no implicando ataques suicidas”, enfatizó Buchan.
Un portavoz de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) se negó a decir si la información sobre posibles atentados terroristas formó parte de los informes diarios recibidos por Bush.
“No tengo libertad para hablar sobre este asunto”, dijo el portavoz que pidió el anonimato.
La revelación surge en momentos en que crece la frustración en el Congreso de Estados Unidos con las agencias de inteligencia y de ley y orden, a las que algunos legisladores se inclinan a culpar por haber fallado en distinguir las señales de peligro o en tomar acciones contra ellas.
El director del FBI, Robert Muller, admitió la semana pasada que esta oficina federal de investigación ignoró un pedido de uno de sus agentes en Phoenix, Arizona, para investigar el entrenamiento sospechoso de hombres provenientes del Medio Oriente que habían llegado a Estados Unidos dos meses antes del atentado del 11 de septiembre.
Algunos de los aeropiratas del 11 de septiembre, que secuestraron aviones comerciales y los estrellaron contra el World Trade Center y el Pentágono, estudiaron pilotaje en Estados Unidos.