Juan Martínez Rojas*
Por medio de LA PRENSA quiero recordarle al Dr. Oscar Herdocia Lacayo, que el Lic. Rigoberto Varela, procurador departamental de Chinandega, dejó de funcionar como tal a partir del 25 de enero de 2002, sin embargo, a la fecha no ha nombrado el sustituto, ocasionando de esta manera un vacío jurídico que mantiene paralizado 18 juicios que tiene a su cargo esta dependencia, entre los que se cuenta el del Club de Obreros de Chinandega por falta de impulso legal.
No es posible que en Nicaragua los sandinistas ya devolvieron los clubes de obreros, excepto el de Chinandega.
La apelación interpuesta por Francisco Grádiz, en representación de la CST en contra de sentencia interlocutoria del 20 de noviembre de 2001, está engavetada desde el jueves 6 de diciembre del año pasado en el Tribunal de Apelaciones, circunscripción occidental, sala de la propiedad, León.
Esto se llama retardación de justicia adrede, ¿por qué? Porque éste es un incidente dilatorio que no debió tramitarse. Esto lo saben muy bien los integrantes de este honorable tribunal. La Ley 278 reformada de la propiedad urbana y rural es muy clara en su artículo 57, que dice que los incidentes no se tramitan, sino que se resuelven con sentencia definitiva para evitar retardación de justicia o tratar de enredar el juicio, que es lo que persigue este obcecado sandinista. Advierto: los socios jamás permitiremos que nuestro Club sea objeto de robo.
* Socio del Club de Obreros de Chinandega.