- Canciller comparece ante Comisión del Exterior de la Asamblea Nacional
William Briones Loáisiga [email protected]
El canciller Norman Caldera dijo que Nicaragua podría iniciar la repatriación de unos 300 reos, que por diversas causas guardan prisión en cárceles de Costa Rica y que han manifestado disposición de acogerse a convenios internacionales, que establecen la posibilidad de cumplir una condena en el país de origen.
“Vamos a buscar la manera de cumplir con las obligaciones que tenemos bajo convenciones (internacionales) para trasladar a algunos reos que están en Costa Rica hacia instituciones penales en Nicaragua”, explicó el funcionario al salir de una reunión con la Comisión del Exterior de la Asamblea Nacional.
El Canciller dijo desconocer el número de nicaragüenses que guardan prisión en el vecino país por diversos delitos. “Hace un año, había una cifra de aproximadamente 505 personas privadas de liberatd en instalaciones (cárceles) de Costa Rica, de los cuales el 60 por ciento, o sea 303, dijeron tener algún interés de venir a Nicaragua. Con estas personas tendríamos que comenzar a analizar y ver caso por caso para establecer las medidas que se pueden tomar y llevar esto adelante”, indicó.
OTROS TEMAS
Alfonso Ortega Urbina, presidente de la comisión parlamentaria, recordó que el convenio para repatriar a los reos nicaragüenes es un programa voluntario. “Los que acepten venirse acá podrán hacerlo. Eso creo que es una seria decisión porque se fueron (a Costa Rica) en busca de trabajo y por alguna circunstancia desafortunada, perdieron la libertad. Si quieren venir para acá, Nicaragua debe abrirles la puertas para que cumplan aquí su sentencia”, dijo.
Luis Benavides, miembro de la comisión parlamentaria, dijo que programarán la expatriación de los reos que así lo deseen “a efecto de convenios que ya existen para el cumplimiento de la sentencia en Nicaragua. Esto se hará a través de los consulados”, explicó.
El canciller Caldera explicó que durante el encuentro con los miembros de la comisión legislativa, abordaron —además de la situación de los presos nicas en el exterior, principalmente en Costa Rica— las relaciones bilaterales con los vecinos del sur, la situación de los consulados de Nicaragua en el exterior y las decisiones de Nicaragua sobre libre comercio con diferentes zonas.