- Poblados asediados por enfrentamientos temen más derramamiento de sangre
AFP
BOGOTÁ.- La labor de una misión de la ONU en Bojayá, donde el 2 de mayo fueron asesinados 119 civiles, suscitó una controversia en Colombia, luego que surgieran denuncias sobre una supuesta complicidad entre la fuerza pública y los paramilitares, y de que la fiscalía cuestionara el trabajo de la comitiva.
El jefe de la delegación y director en Bogotá de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, el sueco Anders Kompass, pidió el domingo a la Policía y al Ejército actuar con transparencia en la localidad de Bojayá.
“Queremos pedir a la fuerza pública que actúe con total transparencia para garantizar no sólo la seguridad, sino para crear la confianza que permita a la población civil quedarse y recibir asistencia humanitaria”, dijo Kompass a su regreso a Quibdó, capital del departamento de Chocó, donde está Bojayá.
Kompass aseguró que recibió denuncias de los habitantes de Bojayá y del vecino poblado de Vigía del Fuerte, en el sentido de que los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, ultraderecha) hacen presencia en los cascos urbanos de ambos municipios, en donde también está el Ejército.
“Nos preocupan los testimonios de la gente. Están diciendo con muchísimo dolor que hay presencia paramilitar, y esto, con la presencia de la fuerza pública, está creando confusión dentro de la población civil, que teme que por la presencia de las AUC va a haber otro ataque de la guerrilla”, agregó.
El delegado de la ONU visitó la zona de la matanza entre el jueves y el domingo a petición del presidente Andrés Pastrana, a quien presentará un informe con las denuncias de los campesinos y los testimonios de sobrevivientes de la masacre, la más sangrienta contra la población civil en cuatro décadas de conflicto.
A la preocupación de Kompass se sumó una denuncia de varias organizaciones sociales encabezadas por la diócesis de Quibdó, de que los paramilitares conviven con la fuerza pública en Bojayá, y que han saqueado las casas abandonadas de los pobladores para vestirse con prendas civiles.