Democracia y fidelidad

Carlos Lucas B. El 4 de noviembre de 2001, la mayoría del pueblo nicaragüense votó por un Presidente y Vicepresidente y 53 honorables diputados. Siendo que la mayoría del pueblo eligió como sus principales representantes a miembros del Partido Liberal, este partido debe gobernar. No es posible que hoy se pretenda formar una bancada diferente, […]

Carlos Lucas B.

El 4 de noviembre de 2001, la mayoría del pueblo nicaragüense votó por un Presidente y Vicepresidente y 53 honorables diputados.

Siendo que la mayoría del pueblo eligió como sus principales representantes a miembros del Partido Liberal, este partido debe gobernar. No es posible que hoy se pretenda formar una bancada diferente, bajo una bandera azul y blanco.

Para el buen funcionamiento del país, ojalá que los nicaragüenses y sus representantes reflexionen a tiempo sobre el daño que causa cambiar a estas alturas de gobierno, de un partido —por el cual votamos la mayoría de los nicaragüenses— a otro partido o “bancadita” nueva, improvisada, por la cual no votamos.

Incluso, por la rapidez de la decisión, su bandera tiene justamente los mismos colores que la bandera nacional, irrespetando con ello este símbolo patrio.

Un cambio de partido en este momento de la vida nacional lesiona la buena marcha del gobierno y la paz social, como también lesiona la dignidad de nuestra Patria, la similitud entre la bandera de la Patria y de la nueva “bancadita”.  

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