AP
CARACAS.-Un mes después de que una masiva marcha derivó en 17 muertos y cientos de heridos, los aliados y adversarios del presidente Hugo Chávez continúan discutiendo quién fue el responsable por la violencia, y volvían a medir fuerzas el sábado en las calles de Caracas.
La ciudad amaneció bajo fuerte control policial. La Policía Metropolitana de Caracas y otros cuerpos de seguridad municipales desplegaron 1.300 agentes para patrullar las principales calles y avenidas de Caracas, informaron las autoridades.
Por su parte, el vicepresidente y ex ministro de Defensa, José Vicente Rangel, negó el sábado que haya convocado la presencia de grupos civiles armados en el palacio de gobierno para enfrentar una marcha opositora que pedía la renuncia del presidente Hugo Chávez, y acabó en un baño de sangre el 11 de abril.
Rangel calificó de “tendenciosa” la versión que el viernes reveló el general Manuel Rosendo, ex jefe del Comando Unificado de la Fuerza Armada, sobre los entretelones de una sangrienta protesta callejera en la que murieron 17 personas y otras 350 resultaron heridas, de las cuales más de la mitad recibieron impactos de bala.
Esos hechos de violencia fueron el detonante de la transitoria salida de Chávez del poder, en la madrugada del 12 de abril, quien fue restituido 48 horas después en medio de demandas callejeras y sublevaciones de militares de los aliados del jefe de Estado.
Los incidentes dejaron 50 muertos y 400 heridos entre el 11 y 14 de abril.
GENTE ARMADA
Citando el testimonio de uno de sus ayudantes, el capitán Michael O’Brian, el general Rosendo afirmó que Rangel solicitó telefónicamente al oficialista alcalde del municipio Libertador, Freddy Bernal, que los simpatizantes del gobierno debían estar armados para contener a la multitudinaria marcha opositora.
El general Rosendo, durante su interpelación el viernes en el Congreso por los miembros de una comisión que investiga los hechos, aseguró que dijo Rangel: “Freddy, la marcha ya arrancó (hacia el palacio de gobierno), nuestra gente debe estar armada con piedras, palos y cuchillos”.
En una entrevista por la televisora estatal Venezolana de Televisión, Rangel indicó que la “versión tendenciosa en la que se apoya el General para hacer una insólita interpretación de mi actitud”, proviene de “un oficial (O’Brian) presuntamente implicado en el golpe contra la Constitución, no tiene sustento alguno”.
Y agregó que “mal podía yo ordenar la movilización de organizaciones populares en las que no tengo injerencia. Carezco de conexión y ascendiente sobre los Círculos Bolivarianos y los partidos que respaldan al gobierno del presidente Chávez”.
Los Círculos Bolivarianos, creados el año pasado por Chávez, son señalados de ser el mecanismo del gobierno para castigar e intimar a sus enemigos, mientras el gobierno sostiene que son organizaciones de bases que trabajan por mejorar sus comunidades.