Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad
bastan mis alas, desde mi boca llevaré el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día
llegas como el rocío a las corolas
socavas el horizonte con tu corazón
eternamente en fuga como la ola del mar.
He dicho que cantas en el viento
como los pinos y como los ángeles
como ellos, eres alta y bella,
pero de pronto entristeces
como un camino viejo.
Acogedora como un lindo camino,
te pueblan tus voces nostálgicas
y siento que emigran y huyen pájaros
que dormían en tu alma.
Siempre te recordaré cuando el primer día
me dijiste que me ambas
y al escucharlo mi corazón latió más rápido.
Al verte sonreír siento más aquí dentro de mi alma
que he hecho algo bueno para tu vida,
yo quiero que siempre
estés sonriendo.