Unión Fenosa: espada de Damocles sobre el pueblo y la productividad

Douglas A. Hannón [email protected]

El problema de la energía eléctrica parece ser una pesadilla, la cual los nicaragüenses seguiremos sufriendo.

Unión Fenosa compró un problema y no trata de resolverlo enfrentando a las conexiones ilegales, barrios que no quieren pagar, medidores arreglados para pagar menos y otros casos que representa una pérdida de un 30 por ciento de la energía consumida y no pagada por su usuario. Ésta es la pérdida más alta en toda Centro América, y no existe una preocupación verdadera por reducirla atacando las verdaderas causas que la provocan.

Como consecuencia, quieren tomar el camino fácil, incrementando la tarifa a los comerciantes, industriales, agricultores bajo riego y todos los que cumplidamente pagamos bajo la amenaza del alicate, a pesar de recibir un mal servicio. Lo peor del caso es que nos quieren sorprender, imponiéndonos un nuevo esquema tarifario de cobro, sin haberlo dado a conocer al público, violando las leyes de regulación de energía.

Parte del desconocido plan tarifario contempla:

1. Un incremento del costo del Kw/hr en un 30 por ciento.

2. Eliminar la clasificación de tarifa para el riego, industrial menor, mayor, etc., para cobrar el kw/hr precio igual para todos, castigando a los altos consumidores de energía que la utilizan como recurso de producción.

3. Hacer contrato anual de compra de energía, por demanda instalada, lo que significa para muchos, adivinar la cantidad de energía que van a consumir durante el año, lo cual para el agricultor de riego significa que llueva o no llueva va a tener que pagar la energía contratada, sin haberla consumido.

En el campo, para tener energía hay que construir tendido eléctrico con transformadores, y somos los agricultores quienes hemos construido la mayor parte del tendido eléctrico rural, pues detrás de una construcción va otra. No existe un incentivo de inversión, además de que distribuyen la energía por nuestras propias líneas, y todavía nosotros tenemos que repararlas.

Actualmente, el arroz goza de un precio estable, a pesar de ser directamente afectado en sus costos, por el cambio del dólar, a través de los costos de financiamiento, luego de fertilizantes, combustible, plaguicidas y por la energía misma. El costo de la energía en riego para arroz es de un 28 a 30 por ciento de lo que cuesta producir; si se impone el nuevo plan, este porcentaje subiría a un 40 por ciento de los costos totales de producción.

De ser así, al arroz se le va a tener que subir el precio para seguir siendo rentable, o eventualmente cerrar las fincas arroceras, aumentando el desempleo, y peor aún, más conexiones ilegales, por los que queden desempleados, que después de la comodidad de tener energía, volver al candil por desempleo va a ser difícil.

Los productores no podemos pagar por las ineficiencias de la generación, transmisión o distribución de la energía. ¿Por qué? El productor pierde su ganancia si pierde su cosecha, el industrial pierde su ganancia si no puede producir más barato, el comerciante pierde su ganancia si no vende, y el mismo gobierno se desestabiliza si no producimos los impuestos debidos. ¿Por qué Unión Fenosa debe ser la ÚNICA ENTIDAD de Nicaragua que tiene el derecho de tener su ganancia asegurada y a la vez desestabilizar a Nicaragua? Éste es, precisamente, el poder de los monopolios que resultan dañinos para el país.

Por otro lado —aunque no es lo más importante, pero sí para hacer reflexionar—: ¿A cuál de todos los factores internos o externos habría que echarle la culpa? ¿Al gobierno actual, al pasado gobierno, o a los entes internacionales que nos obligan a privatizar sin analizar el daño que se comete en ciertos casos?

Vos, gobierno, ¿creés que podemos entrar a un tratado de libre comercio con este amenazante costo de energía que va incrementar los costos de fábricas, maquilas y la agricultura bajo riego con los efectos de El “Niño” ahora tan recurrentes?

Vos, usuario, ¿creés que por un arreglo ilegal no estás realmente pagando? Pues sí estas pagando, porque las empresas e industrias trasladan todos los costos a sus productos, y estas “compras básicas” a diario suben, a medida que sube el costo de su producción.

Existe un plazo de seis (6) meses, de los cuales quedan dos (2). Y pocos del pueblo se dan cuenta del problema tan grande que enfrentaríamos en Nicaragua, si no hacemos algo por mantener los costos actuales de energía eléctrica.

El autor es Ingeniero Mecánico Electricista y productor arrocero.  

Editorial
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