En el año 1979 fui confiscado por el sandinismo, me uní a la lucha libertaria de Nicaragua con los contras, fui el segundo comandante de la fuerza aérea de la misma, caí en El Cedro en Jinotega derribado por cohetes sandinistas, de puro milagro sobreviví a la caída y posterior captura sandinista, condenado a 30 años de cárcel, pasé 5, de los cuales 1 y medio en el tenebroso Chipote, con las pláticas de Sapoá salí de las cárceles, regresé al triunfo de la Sra. Chamorro. Metí mis reclamos de las propiedades confiscadas, y para colmo, la mía situada en la carretera a Masaya estaba en el lío de la Solka, y cuando ya parecía que se solucionaba mi reclamo, contraté un abogado para que le diera solución. Viajé a esta ciudad de Miami, donde resido, al regresar recientemente a Managua, me encontré con la ingrata sorpresa que mi propiedad había sido subastada —cosas veredes Sancho amigo— me llovió sobre mojado, Solka decidió dar en pago mi propiedad a los reclamantes, siendo yo el más perjudicado, qué dirá de esto Ing. Bolaños ¿Será justicia que le den mi propiedad y que en la subasta supuesta él salga dueño, y se quede con lo que no es de él usando trucos legales?
Roberto Amador Narváez
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