Edgard Tijerino M. [email protected]
Barry Bonds no es James Bond, el Agente 007, pero la noche del martes en San Francisco, el “mata-pitcheres” del momento, que parece otro invento del desaparecido novelista Ian Fleming, se encontró con Vicente Padilla convertido en un “Goldfinger” aumentado y corregido, dominante e intransitable, y falló tres veces dentro del cuadro.
Lo siento Mr. Bonds, ese muchacho está que no cree en nadie, ni se intimida por la reputación de terribles que tienen varios artilleros… Pueden preguntarle a Rafael Palmeiro, Alex Rodríguez y Sammy Sosa.
“No tengo temor a ningún bateador, aunque los respeto a todos… Estuve muy atento, no sólo con Bonds, cuyo nivel de peligrosidad es tan promocionado, sino con todos los que llegaban al cajón de bateo convertidos en amenazas… Los Gigantes tienen un gran line-up y cualquier equivocación es fatal”, le dijo Vicente al colega Luis Torres, del departamento de Relaciones Públicas de los Gigantes, quien se contactó con nosotros para entregarnos las impresiones del bravo y crecido pinolero.
Luis le preguntó: ¿Después de 15 outs consecutivos te sentiste aproximándote a Denis Martínez?
“Faltaba mucho todavía, y lo importante era mantener la ventaja de 3-0… No pensaba en un no hitter, en una blanqueada y mucho menos en un trabajo perfecto, simplemente me enfoqué en evitar dificultades, en sacar cada inning, y eso estaba ocurriendo”.
Pese a ser sorprendido por la agresión de Shinjo y David Bell en el sexto, produciendo la primera carrera de los Gigantes, Padilla asegura no haberse desajustado… “Batearon buenos lanzamiento y me obligaron a permanecer alerta… El béisbol de Grandes Ligas es así de imprevisible, pero estaba atravesando por una gran noche y tenía que confiar en mi mismo”, dijo, siguiendo las orientaciones de Sócrates sobre como combatir la inseguridad en momentos cruciales.
¿Cómo lo vistes?, le pregunto a Luis
“Me impresionó su firmeza y concentración… Fue un recital de pitcheo por cinco entradas manejando a una temida batería… Aurillia, se vio completamente inutilizado por Padilla, Bonds, Snow y Sanders, se vieron desarmados… Se ve en Padilla un pitcher ya con madurez”.
¿Su reacción después de la faena?
“El periodismo de San Francisco y los japoneses se volcaron sobre él… Parecía que estaba trabajando más frente a las cámaras y grabadoras, que contra el bateo de los Gigantes”.
¿Tu diagnóstico?
“Estando en un equipo que estuvo flaqueando en abril, registró un excelente comportamiento con balance de 3-2 y 2.41 en efectividad a lo largo de seis aperturas, todas de calidad… Él puede ganar 15 juegos… Ese es un cálculo muy viable”.
Vicente señaló en la entrevista escuchada en Doble Play, que el factor clave, fue el control… “No concedí bases por bolas y logré mantenerme adelante en el conteo, lo cual proporciona confianza… Cuado tu control anda bien, puedes variar convenientemente tus lanzamientos”.
Sentado sobre el arco iris, Vicente mira hacia atrás… Ahí están sus 6 aperturas de calidad con 3 victorias y dos acercamientos a la posibilidad de blanquear… Debe pensar con sólidas pretensiones: “Lo mejor está por venir”, y ahora todos lo creemos. Incluso Bowa.
BAKER ASUSTADO
“Ha sido el mejor pitcheo contra nosotros en lo que va de la temporada… Su bola rápida se movió con precisión y afectó a nuestros bateadores… Controló a Bonds con relativa facilidad y eso dice mucho… Lo vi trabajar con autoridad cinco entradas, y luego de permitir una carrera, continuar”, dijo Dusty Baker a los cronistas en la caseta de los Gigantes.
Padilla sacó a los Filis de una mala racha y cortó una exitosa de los Gigantes… “Es el único pitcher confiable en la rotación de los Filis. Fue lo mejor de un abril casi miserable para el equipo, limitado a 9 triunfos”, escribió Jim Salisbury del Inquirer.
“Sin duda, tiene buen material… El año pasado lo vi funcionar como relevo no como abridor, pero hoy está evolucionado y es difícil”, dijo Shinjo… “Las cosas ocurren”, apuntó Padilla, agregando “pensé que Jimmy Rollins tenía posibilidad de atrapar esa pelota bateada por Shinjo”.