- El Superintendente en funciones, Cairo Amador dice que esta semana se harán reevaluaciones de cargos y salarios porque algunos están inflados
Benjamín Blanco [email protected]
El vicesuperintendente de Pensiones, Cairo Amador, anunció que lo primero que hará al frente de esa institución será “una reevaluación de todos los puestos y de los contenidos de éstos, así como una reevaluación salarial que vamos a comenzar esta misma semana, ahorita no puedo adelantar mucho”.
Los salarios en la SIP andan tan altos que los directores generales actualmente ganan unos 100 mil córdobas, es decir, lo mismo que ganan los intendentes en la Superintendecia de Bancos, mientras que Martín Aguado, Presidente de la SIP, se recetaba un salario de 20 mil dólares, es decir, unos 280 mil córdobas mensuales.
La información fue dada a conocer ayer durante una reunión sostenida entre representantes del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), de la Central Sandinista de Trabajadores (CST) y el vicesuperintendente de pensiones, en la cual hubo coincidencias en la destitución de Aguado como presidente de la SIP, aseguró el diputado sandinista Roberto González.
“Si el señor Aguado está considerando poner su renuncia, pues gracias a Dios, pero la coincidencia en su destitución la vamos a manifestar a los distintos poderes, particularmente en la Asamblea Nacional (A.N.) sobre el tema de procedimientos para el retiro del señor Aguado y que pueda nombrarse a una persona que goce del consenso de todas las partes en el país”, argumentó el diputado sandinista.
González agregó que “entendemos que hay un procedimiento establecido para el nombramiento de ambos (Aguado y Amador) y por lo tanto la A.N. será la instancia competente para dirimir este asunto, lo fundamental es que estamos logrando el consenso de que Aguado no puede seguir al frente de la SIP”, reiteró.
Amador adelantó que el Consejo Directivo de la SIP considera que a nivel de los directores generales existe un monto salarial muy alto, el cual actualmente está siendo analizado para tratar de homogenizarlo con instituciones afines como la Superintendencia de Bancos, el Ministerio de Hacienda y el Banco Central.