- Gobiernos de Nicaragua y Panamá acuerdan llegar “a fondo”
Mario Sánchez P. [email protected]
El Gobierno de Nicaragua formó ayer una comisión interinstitucional para investigar el proceso de permuta de fusiles AK y municiones por pistolas y mini ametralladoras con la empresa guatemalteco-israelí GIRSA, que presuntamente las había solicitado en nombre de la Policía de Panamá, pero que terminaron en manos de grupos paramilitares de Colombia.
Norman Caldera, Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, reveló ayer que en comunicaciones con la presidenta Mireya Moscoso y el canciller panameño José Miguel Alemán, acordaron la realización de un proceso de investigación conjunta y “a fondo”, hasta descubrir de quién fue la responsabilidad del envío de las armas de guerra a los paramilitares colombianos.
El ministro Caldera afirmó que se comprobará si la documentación con que GIRSA hizo la transacción en Nicaragua es original y si son verdaderas las firmas de las personas que hacen la solicitud de compra de los fusiles AK.
La comisión realizó ayer la primera reunión de los ministros de Relaciones Exteriores, de Gobernación y Defensa, quienes comenzaron a analizar la documentación utilizada para la transacción, entre éstas la Orden de Compra que la Policía de Panamá le habría entregado al intermediario GIRSA, que dice que el lote de armas que necesitaban era de 10,000 fusiles AK.
ERAN 10 MIL, PERO NICARAGUA SÓLO PUDO SUPLIR TRES MIL
Caldera explicó que Nicaragua solamente pudo vender 3,000 fusiles AK, pero que se sospecha que “el portador” de la Orden de Compra, identificada con el membrete República de Panamá, Ministerio de Gobernación y Justicia, Policía Nacional, número 954-00, Reg. 825 del 10 de febrero de 2000, con firmas y sello, presuntamente adquirió el resto del arsenal en otros países de la región.
Al final de la reunión, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua emitió el comunicado en que se informa que “El Gobierno de la República de Nicaragua realizó el recambio de los fusiles AK y municiones de 7.62 milímetros de la Policía Nacional de Nicaragua por 465 pistolas Jericó y 100 sub ametralladoras mini Uzi equivalentes a 242,000 dólares, con la empresa Grupo Internacional de Representaciones Sociedad Anónima (GIRSA), radicada en Guatemala y representante de Industrias Militares Israelíes”.
Además, la Orden de Compra presuntamente enviada por Panamá, establece que “las armas descritas en la parte superior son y serán utilizadas exclusivamente para la Policía Nacional de Panamá, por ende tendrá como destino final la ciudad de Panamá”, dice el comunicado.
CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA AUTORIZÓ
En tanto Francisco Ramírez Torrez, Presidente de la Contraloría General de la República, declaró que la permuta de fusiles AK y municiones por pistolas y sub ametralladoras Uzzi, se hizo en total apego a las leyes de Nicaragua.
Explicó que Contraloría autorizó el cambio con GIRSA, luego de que la jefatura de la Policía Nacional investigó a esa empresa y comprobó que era legal y registrada el 7 de febrero de 1996, bajo el número 31695, folio 325, libro 116 de Sociedades Mercantiles del Registro Mercantil de Guatemala.
Luego de analizar la solicitud del Ministerio de Gobernación y la Policía, la Contraloría consideró que no era conveniente someter a licitación pública la venta del armamento, por el riesgo de que podrían ser adquiridas por narcotraficantes o terroristas “lo que podría traer consecuencias funestas, tanto para la Policía Nacional como por la nación en general”.