Juan Rodríguez [email protected]
La ingeniera María del Rosario Argüello Hernández implora a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que se pronuncie lo más pronto posible a su favor, ya que desde hace tres años no ve a sus dos hijas, las que están con su ex esposo de origen alemán, quien trabaja en un Organismo No Gubernamental.
El alemán también reclama la custodia de las menores, no obstante, la denunciante mostró una sentencia favorable a ella que le otorga la tutela de las niñas.
Argüello explicó que luego de separarse de Otmar Georg Meyer Bruck, de origen alemán (su ex esposo), éste nunca le ha permitido ver a sus hijas. Luisa Alejandra y Claudia Katerin Meyer Argüello no han podido estar juntas con su mamá desde entonces.
La mamá de las niñas dijo que el Juzgado Sexto de Distrito de lo Civil de Managua emitió una sentencia a favor de ella. El Ministerio de la Familia y la Procuraduría Civil también apoyaron a Argüello.
La sentencia a favor de la nicaragüense fue dictada por la Juez María de los Ángeles Mendoza Espinoza, en enero del 1999, no obstante la juez Soraya Sánchez se negó a ejecutar, argumentando que no estaba firme ya que Meyer había apelado ante el Tribunal de Apelaciones de Managua.
En los documentos que presentó la demandante se observa que nuevamente el Tribunal de Apelaciones le concedió a la madre la guarda de sus hijas en junio del 2000.
Meyer apeló mediante un Recurso de Hecho, el cual fue denegado por el Tribunal de Apelaciones. No conforme e irrespetando la sentencia, Meyer acudió a la Corte Suprema de Justicia, respaldándose en un Recurso de Casación que se encuentra desde noviembre del 2000 en la Sala de lo Civil del Supremo Tribunal.
Hasta la fecha la Corte no ha emitido una resolución. La señora María del Rosario Argüello ha enviado varias cartas cada mes, con copia a cada uno de los magistrados que integran la Sala Civil, así como al resto de magistrados de la Corte solicitándoles que se pronuncien o procedan girando orientaciones pertinentes para poder ejercer su derecho de madre como establece el Código de la Niñez y la Adolescencia.