Scott LindlawAP
TEXAS, EE.UU.- Luego que Arabia Saudí le instó a que moderase sus muestras de apoyo a Israel, el presidente George W. Bush dijo ayer que su mensaje para el mundo árabe era inequívoco: “No permitiremos que Israel sea oprimido’’.
En el mismo día en que las tropas israelíes reingresaron a una ciudad palestina en Cisjordania y dispararon contra un grupo de manifestantes en Ramala, Bush dijo a Israel: “Es tiempo de que todos se retiren’’.
Bush habló en la mañana con los reporteros luego de su encuentro inicial de cinco horas con el príncipe heredero Abdalá de Arabia Saudí, quien criticó el manejo dado por Washington a la crisis entre israelíes y palestinos.
“Le dije al príncipe heredero que tenemos una relación única con Israel y que lo único con lo que el mundo puede contar es que no permitiremos que Israel sea oprimido’’, dijo Bush.
“El príncipe heredero entiende mi política exterior. Es importante que hablemos con claridad y continuaremos haciéndolo’’.
Mientras tanto, el Departamento de Estado anunció que los diplomáticos europeos, rusos y de las Naciones Unidas se reunirán en Washington el jueves, “para tratar de regresar hacia el camino de la paz y de las negociaciones’’, dijo el portavoz Richard Boucher.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el canciller ruso Igor Ivanov se reunirán con el secretario de Estado norteamericano Colin Powell. Una sesión similar realizada el 10 de abril en Madrid expresó su unidad con la misión de Powell en el Oriente Medio.
El 4 de abril, Bush exigió el cese de las incursiones israelíes en las áreas palestinas y la retirada de las tropas israelíes. No obstante, la aparente tolerancia de Bush luego que los israelíes desafiaron su recomendación y retiraron las fuerzas sólo en algunas zonas pero presionaron con más fuerza sobre otras, ha enfurecido al mundo árabe.
El viernes, Bush insistió en que las incursiones israelíes debían cesar. “Los israelíes entienden mi posición… Han existido algunos progresos, pero ahora es tiempo de que todos se retiren’’, declaró el presidente cerca de su finca en el estado de Texas.
No hubo logros concretos en la sesión de cinco horas llevada a cabo el jueves en la finca de Bush. Sin embargo, ambas partes dijeron que mediante la construcción de una relación personal, los dos líderes han alcanzado progresos para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí, y tal vez para impulsar el proceso de paz en el Oriente Medio.