- “No se puede calificar de persecución política”, dijo monseñor Eddy Montenegro
Consuelo Sandoval [email protected]
El vicario de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Eddy Montenegro, reaccionó ayer con mucha cautela respecto a la captura del ex Director General de Ingresos (DGI), Byron Jerez, acusado del delito de fraude en perjuicio del Estado, disposición policial que, según dijo, no puede calificar de “persecución política”.
“No podríamos enfocarlo de esa manera (persecución política), pues yo creo que hay que tener en cuenta de qué se acusa a las personas. Por desgracia Nicaragua está polarizada y todas estas cosas se llevan a ese campo (político), y los nicaragüenses debemos tratar de buscar un rumbo en que no se polaricen las cosas ni se politicen para seguir adelante”, dijo.
El líder espiritual no quiso comentar el discurso del presidente Enrique Bolaños, pronunciado el pasado domingo a propósito de sus cien días de gestión, argumentando que no tuvo oportunidad de escucharlo, pero que están observando su desenvolvimiento.
FIALLOS REFUTA
Negó que la Iglesia Católica haya desairado al mandatario al no asistir a dicho evento, porque según él no fueron invitados.
“Que yo sepa no fuimos invitados, por lo menos, yo no tengo conocimiento porque muchas veces mandan invitación, por ejemplo, la última invitación que recibimos fue para el acto de la cancelación del sello de Sor María Romero. Yo respondo por mi caso, no recibí, si no vamos a andar con esas cosas, hasta participamos del vino de honor que nos invitó en Roma, estuvimos con don Enrique Bolaños y tuvimos la oportunidad de saludarnos”, afirmó.
Sin embargo, el vocero presidencial Alejandro Fiallos contradijo a Montenegro y aseguró que la jerarquía fue convidada a través de la Conferencia Episcopal, cuya invitación fue recibida por la secretaria del obispo Abelardo Mata.
SIN COINCIDENCIAS CON PLC
Monseñor Eddy Montenegro rechazó que la jerarquía se haya plegado a posiciones del ex presidente Arnoldo Alemán (quien tampoco asistió al evento presidencial), alegando que la Iglesia Católica tiene su propio criterio y que siempre ha propugnado porque en Nicaragua se viva una estabilidad y se busque un equilibrio para poder vivir tranquilos y en paz.