- Es un convencido de la necesidad de erradicar la pobreza. Para acabar con ella hay que atacar desde la raíz, por eso insiste en que los pequeños productores deben contar con un fuerte respaldo que parte desde la creación y aplicación de una política agropecuaria que conduzca a la generación de empleo y desarrollo económico del país.
María Antonia López Manzanares [email protected]
Stewart Wallis renunció a trabajar para el Banco Mundial por no estar de acuerdo con sus políticas. Desde que ingresó a Oxfam Gran Bretaña, hace 10 años, inició una labor combinada con programas de desarrollo, de emergencia y de abogacía.
Estuvo en Nicaragua la semana pasada para visitar una serie de proyectos que son financiados por el organismo y su primera impresión es que se ha realizado un trabajo con resultados, sin embargo, está claro que la pobreza es un fenómeno que se puede palpar a simple vista en el país.
Bajo su cargo tiene la obligación de atender a 80 países del mundo.
Oxfam hace mucho énfasis en la pobreza, ¿cuál es su valoración sobre Nicaragua?
Éste es un viaje muy corto, aunque he estado en Nicaragua antes. Veo que las áreas de la Costa Atlántica son muy pobres. El lado positivo es que la gente tiene espíritu y ganas de cambiar la situación. Pero me preocupo que no hay una política clara para apoyar a esta gente.
¿Cuál debería ser el papel del gobierno sobre una política de desarrollo?
No soy la persona adecuada para contestar esa pregunta porque no he estado en Nicaragua por mucho tiempo. Pero con mi experiencia en general yo veo que muchas veces los gobiernos dicen que hay que apoyar al sector urbano y muchas veces a la elite y la manera de desarrollar el país es a través de dar valor agregado a la fabricación de bienes de exportación. Y muchas veces no hacen nada para controlar el monopolio. Hay muchos casos de grupos pequeños que van agarrando muchas de las ganancias en el área de la agricultura y están dejando a los otros productores pequeños y medianos sin nada.
¿Qué implicaciones tiene para un país no contar con una política agropecuaria?
Evidentemente, que este país es vulnerable. Pueden estar recibiendo ingresos de las zonas francas o de algunos productos de bienes exportables, pero si hay una recesión económica en Estados Unidos, o hay salarios más bajos, Nicaragua queda muy vulnerable. Segundo, la mayoría de las personas que viven en pobreza viven en áreas rurales y hay muchas pruebas de que la mejor manera de combatir la pobreza y mejorar el crecimiento económico del país es apoyar al sector rural con créditos, con infraestructura vial, escuelas, salud, con organizaciones que ofrecen asistencia técnica para que estos sectores desarrollen y ofrezcan más fuentes de empleo en las fincas.
En los países que han puesto atención al sector rural, han reducido la pobreza, han experimentado un crecimiento económico, ha reducido la vulnerabilidad de su economía, son autosuficientes con la comida y se han vuelto exportadores de alimentos y no enfrentan tantas presiones por la migración del sector rural a la ciudad.
Eso no quiere decir que la industria no es tan importante. Pero esto funciona como una pirámide, y su construcción no es tan fuerte cuando la base no lo es. Todo se puede caer.
¿Habría que hacer una vinculación entre la actividad desarrollada por la pequeña producción y la grande para solventar la situación de pobreza y crisis de un país?
Lo que mucha gente olvida, es que la industria necesita de insumos de la oferta del campo y al mejorar la situación del campo, también aumentan los empleos y se tiene una situación económica más fuerte no solamente en la agricultura. Países como Corea del Sur, donde trabajé, fue muy pobre, pero salieron de la pobreza con una reforma agraria masiva y apoyo al sector agrícola, y con una inversión masiva en la educación, e inicialmente protegiendo a su economía nacional. Aseguraron que había una fuerte competencia dentro del país, para evitar el monopolio.
¿Ustedes están hablando de hacer comercio justo, cómo es que surge esa iniciativa desde los países europeos, de mejorar las condiciones del mercado para América Latina?
Creo que mucha gente en el mundo ha entendido que no vamos a tener un mundo seguro, de paz, si no respondemos a algunos de los temas grandes de injusticia y desigualdad. Gente como Oxfam están diciendo que la repuesta no es simplemente una lucha armada, la repuesta es la lucha contra la pobreza y por primera vez en la historia tenemos los recursos para resolver la pobreza. La cantidad que la gente en el mundo rico gasta en perfumes y aguas de botella se podría usar para terminar con la pobreza en la tierra. Mucha gente ha entendido que es una situación incorrecta y por eso surge la idea de buscar cambios. También hay intereses propios. Todos los subsidios que los del norte están dando a sus productores están en contra de sus mismos ciudadanos porque no se usan para invertirlos en escuelas o la salud.
Dice que hay muchos recursos para resolver los problemas de pobreza. Sin embargo, se pueden topar con que hay mucha corrupción, como es el caso de Nicaragua, donde se dice que ingresaron grandes cantidades de fondos de cooperación pero que no fueron utilizados para el destino previsto. ¿Cómo se puede controlar eso?
Es difícil controlar eso. Creemos que es un problema la corrupción, es muy grave como han experimentado ustedes y es un obstáculo para que sigan las donaciones de los ricos a los pobres, pero por eso Oxfam insiste en trabajar con personal nacional. Trabajamos con organizaciones que evaluamos muy cuidadosamente y monitoreamos para ver si el dinero se usa para lo previsto.
También pensamos que nuestro dinero es para que la gente pobre tenga, también las mujeres que deben estar en las políticas nacionales de un país. No se puede decir que todo el mundo es igual. La corrupción no ocurre con la gente que no tiene nada, la corrupción es cometida por la gente que tiene mucho. Es una verdad general y creo que se da en Nicaragua también.
¿El cuidado que tiene Oxfam de trabajar con organizaciones locales, es una tónica aplicada por otros organismos o fundaciones europeas para no hacerlo directamente con el gobierno?
Claro, simplemente requiere de una planificación muy cuidadosa. El asunto es que hay que entender las políticas nacionales y entender bien la situación del país, así no se pierde el dinero.
¿Este temor de no trabajar con los gobiernos y sí con las organizaciones podría estar implicando una reducción de los recursos para Nicaragua o Centroamérica?
Podría ser, pero aún cuando estamos trabajando con el gobierno hay que mantener ese monitoreo y la planificación cuidadosa de todos los proyectos que uno tiene. El fortalecimiento de la institucionalidad del gobierno es clave para el desarrollo de un país. No se puede decir que todos los gobiernos son corruptos, hay que trabajar con ellos también. Hay mucha gente honesta en cada gobierno, en Nicaragua debe ser igual. La clave es tener conocimiento del país. La gente sabe lo que pasa.
¿Pero, hay una reducción de la cooperación hacia América Latina?
Puede ser que haya una baja leve en la ayuda que está viniendo a Nicaragua, no sé con exactitud. Pero en general en América Latina hay baja en la asistencia que está viniendo del norte. El problema es que en Nicaragua la brecha de igualdad ha crecido. No es que haya más gente pobre en número de pobladores, pero la diferencia entre unos y otros es más fuerte. Es por eso que Nicaragua no sólo debe recibir ayuda sino también promover políticas que están dirigidas a bajar esa brecha entre ricos y pobres.
LOS ALCANCES DE OXFAM
Oxfam es una confederación de 12 agencias que trabajan en 120 países del mundo
– Éstas se distribuyen en América, Bélgica, Canadá, Australia, Gran Bretaña, Hong Kong, España, Irlanda, Holanda, Nueva Zelanda, Québec y Alemania.
– Oxfam Gran Bretaña, también tiene presencia en Nicaragua.
– Se registra como una organización de caridad pero trabaja como parte de un movimiento mundial para la obtención de un mundo seguro y justo.
– Los proyectos en Nicaragua están relacionados con acopio y comercialización de productos agrícolas en Siuna, Atlántico Norte.
– Un segundo proyecto está relacionado con deuda externa y seguridad alimentaria.
– También trabajan con el movimiento de mujeres desempleadas “María Elena Cuadra”.
– Otros proyectos con pequeños productores se ubican en el departamento de León y varias comunidades en la Costa Atlántica de Nicaragua.
El monopolio del azúcar
El Director de la División Internacional de Oxfam Gran Bretaña, Stewart Wallis, es de la opinión que los países crecen cuando se quiebran los monopolios.
Durante su visita a Nicaragua, le fue explicada la discusión que se mantiene en el país sobre liberar o no el mercado del azúcar en Nicaragua.
Al respecto dijo: “me han contado que hay una empresa que casi tiene un monopolio sobre el azúcar y que hay una discusión sobre bajar las tasas de protección o no y dar acceso a las importaciones desde afuera”.
“Éste es un asunto muy complicado, pero lo que se podría hacer es dejar las tasas de protección mientras van cambiando el sistema de producción nacional”, indicó.
Recomendó que luego se debe abrir el sector azucarero para que no quede en una sola mano, en una sola compañía, que se aumente la competitividad.
Aunque señaló que la situación se vuelve más compleja porque la Unión Europea tiene tasas de protección muy altas para la importación, a veces entra azúcar muy barata ilegalmente en países desarrollados para que el precio baje. Y aunque a veces algunas decisiones están relacionadas a una política internacional tienen que cambiar, sostuvo, mientras cambia la situación doméstica de Nicaragua.