Miguel Soto [email protected]
En tanto que los diputados liberales toman posición defensiva y protectora de su líder Arnoldo Alemán y otros diputados involucrados en el fraudulento escándalo del Canal 6 y buscan subterfugios cuasi-legales para obstaculizar el servicio de la justicia, estos diputados están retando al pueblo a tomar acción civil para reclamar justicia.
Ningún partido político puede ni debe atribuirse o asignarse responsabilidades en el gobierno, ni interferir con la gobernabilidad del país. La función política de los partidos políticos debe terminar cuando termina el sufragio electoral y los miembros de un partido político que resulten electos por el pueblo deben subordinar los intereses de sus partidos y trabajar por los intereses del pueblo.
La negación de los hechos es una intransigencia de los diputados y una oposición al curso natural del servicio de la justicia en un Estado de Derechos. La actitud de los diputados manipulados por Alemán es un intento de menoscabar el derecho a la soberanía que le da derecho al pueblo, como mandato constitucional, a defender su soberanía de cualquier forma que tenga a su alcance incluyendo el ejercicio de la manera directa por medio del referéndum y plebiscito, puesto que la Constitución no define los medios como defender su soberanía.
Si el pueblo se manifiesta cívicamente aunque enardecida y agresivamente contra el comportamiento de los diputados liberales el resultado y las consecuencias serán únicas y solamente responsabilidad de esos diputados. El pueblo no puede ni debe mantener como representantes, electos o no por el mismo pueblo, aquellos representantes.