Pérdida de la vergüenza

Yolanda Arróliga Araica En algún momento de nuestra historia, tal vez adivinarán cuándo, muchos nicaragüenses perdieron el sentido del pudor y la vergüenza, de tal manera que no nos resulta extraño ver en plena vía pública a cualquier ciudadano hacer sus necesidades fisiológicas. Lo anterior ha llegado a institucionalizarse ante la falta de conciencia de […]

Yolanda Arróliga Araica

En algún momento de nuestra historia, tal vez adivinarán cuándo, muchos nicaragüenses perdieron el sentido del pudor y la vergüenza, de tal manera que no nos resulta extraño ver en plena vía pública a cualquier ciudadano hacer sus necesidades fisiológicas. Lo anterior ha llegado a institucionalizarse ante la falta de conciencia de algunos empleadores, y en este caso las empresas de vigilancia son el más claro ejemplo, al obligar a sus empleados a cubrir turnos completos sin ofrecerles un lugar en donde puedan aliviar estas necesidades, cargando con el muerto, como se dice popularmente, los vecinos (nunca los inmuebles vigilados), que encuentran por las mañanas sus aceras sembradas del fruto de semejante irresponsabilidad. Por favor autoridades del MITRAB y del MINSA hagan algo antes de que lo anterior nos rebase y enfrentemos alguna epidemia.  

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