- Fue detenido en la frontera de
con su hijo de once años, por no portar visa
Noelia Sánchez RicartCORRESPONSAL/RIVAS
Yuri Figueroa Silva, de 33 años, un ex miembro del Ejército de Colombia, aún no puede evitar sucumbir ante el recuerdo de aquel noviembre. El 30 de ese mes, del año pasado, ante sus ojos, un grupo guerrillero presuntamente del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se llevó a su esposa con rumbo desconocido.
Irónicamente, Figueroa era entonces el segundo comandante “Gaula” de un grupo antisecuestro del Ejército colombiano, pero nada pudo hacer por su compañera, y ese día recibió un disparo en su pierna izquierda.
Por espacio de 18 años había compartido su vida con Flor Mera, y el día del secuestro ambos iban hacia el aeropuerto cuando varios vehículos interceptaron su auto, donde viajaba con su esposa, llevándosela con todo y auto.
Figueroa conoció tres semanas antes de salir de su país que a su esposa supuestamente la habían asesinado; nunca volvió a saber de ella, “nunca hubo comunicación y se perdió todo rastro de ella”, y aunque asegura haberla buscado, su labor fue infructuosa.
Luego que su esposa desapareció, el cinco de diciembre de ese mismo año, su pequeño Christian Felipe, de once años, intentó suicidarse. Fue entonces que decidió partir de Colombia hacia Honduras, “queriendo conseguir un nuevo bienestar para mi hijo, queriendo buscar un nuevo horizonte para poder rehacerme como persona”.
EN NICARAGUA
Figueroa no contaba con que en Nicaragua las cosas se le complicarían. El viernes 29 de marzo el ex militar llegó hasta San José, Costa Rica, con su hijo, procedentes de Colombia, ahí los esperaban unos amigos que lo conducirían hacia su destino.
Según él, “me encontré con la sorpresa de que necesitaba visa para entrar a Nicaragua, traté por todos los medios de conseguir una visa de tránsito para poder seguir (…) nunca hice travesía, nunca me metí por puntos que pudieran acarrearme problemas porque no soy un inmigrante, soy un viajero que viene con 260 libras de equipaje y trae un niño de 11 años”, agrega.
DETENIDO EN RIVAS
Y ese día por la noche fue capturado por autoridades del Ejército, Migración y Policía. Lo capturaron por ser migrante ilegal en nuestro país. Fue trasladado a la Policía de Rivas y ahí permaneció detenido hasta el mediodía de ayer viernes, en compañía de su hijo, pues ese día recibió la noticia de su libertad.
El ex militar considera que la parte más injusta y dolorosa de su historia en Nicaragua fue el hecho de que aun cuando les comentó su problema a las autoridades de Peñas Blancas, igual fue detenido, asegurando que sólo encontró la parte humana en la Estación de Policía de Rivas.