“Hay que confiar en uno mismo”

Pasar al frente de toda la comunidad estudiantil en los actos cívicos y culturales, para recibir una medalla, un diploma o una Biblia de premio por su excelencia académica, fue lo más común durante la vida colegial de Craudy Esperanza Norori Roque. Norori, de 17 años, es una joven morena y sencilla, que a pesar […]

Pasar al frente de toda la comunidad estudiantil en los actos cívicos y culturales, para recibir una medalla, un diploma o una Biblia de premio por su excelencia académica, fue lo más común durante la vida colegial de Craudy Esperanza Norori Roque.

Norori, de 17 años, es una joven morena y sencilla, que a pesar de no tener las condiciones económicas para cursar todos sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Bautista de Managua, pudo concluirlos gracias a una beca que logró obtener desde sus primeros grados de primaria y que supo mantener hasta concluir su bachillerato.

La joven, la menor de cuatro hermanos, nunca obtuvo una calificación menor a 90, hecho que según ella responde a un secreto: “Tener amor a lo que uno hace, y confianza en sí mismo”.

La entrega a los estudios por parte de la joven ha llegado a tal grado, que para las fiestas de diciembre su mamá le tuvo que pedir que dejara de estudiar, “yo me preparaba para un examen”, apunta. Actualmente Norori Roque cursa el primer semestre de Ingeniería Civil en la Universidad de Ingeniería (UNI).

¿Estudias a diario o sólo para exámenes?

“Básicamente hago mis tareas a diario, pero por decir algo, si el examen es dentro de una semana me empiezo a preparar desde ahorita”.

¿El esfuerzo que has hecho para obtener excelentes calificaciones, ha impedido que tengas una vida social activa?

“No, para nada. Tengo mis amigos y salimos los fines de semana y voy al cine. El año pasado sí salía con más frecuencia, porque era último año, y celebrábamos todos los cumpleaños”.

¿El sacrificio más grande que has hecho por tus estudios?

“Tal vez fue para mi examen de admisión. El examen era el 4 de enero, y para el 24 y 31 de diciembre estuve estudiando, aun en la noche, y me cambié para la cena ya bien tarde porque estaba haciendo unos ejercicios de Matemáticas. Mi mamá me decía a cada momento que dejara de estudiar, pero yo tenía que clasificar y lo logré”.

¿Por qué crees que hay malos alumnos?

“Eso se tiene que ver desde varios puntos. No sólo se trata de que no ponga atención en clases o que no estudie. También hay que ver si la persona tiene un problema familiar, de salud o económicos”.

¿Alguna vez tuviste un problema grave que te perjudicó en los estudios o bien un problema que supiste superar?

“Pues sí, uno siempre tiene problemas. Cuando estaba en segundo año de secundaria mis padres se separaron, además mi papá estaba desempleado. Eso me dolió, pero me motivó para seguir adelante, para que en un futuro yo le pueda dar a mis hijos lo que no me dieron a mí”.

¿Alguna materia en la que presentaste dificultad?

“En segundo año el profesor de Inglés siempre me decía que no podía leer bien y siempre me ponía baja nota. Al final del año fue la nota más baja, obtuve 90”.

Nárranos alguna travesura que hayas hecho en el colegio.

“Cuando estaba en segundo año había dos muchachas en la clase que no se llevaban bien y se iban a golpear en el baño para arreglar su problema. Nosotras las apoyamos, porque una de ellas era mi amiga, y entonces las acompañamos al baño para cuidarles la puerta y así que los profesores no se dieran cuenta de que ellas se estaban aruñando ahí dentro”.

Contanos que tal sentiste el cambio del colegio a la universidad.

“Pues no he sentido tanto el cambio. Llevo casi el mismo ritmo, hasta miramos menos clases, porque en el colegio mirábamos seis y ahora miramos tres, entonces hasta me da más tiempo para abordar cada clase. Lo que sí es difícil es que no tenemos un libro fijo y tenemos que andar buscando bibliografía”.

¿Nunca te han puesto sobrenombres por ser la inteligente de la clase?

“Mis amigas me ponen apodos, pero no referente a eso. Hace poco un muchacho me hizo un chiste. Yo le conté que había clasificado en Ingeniería y me dijo: Ah! Yo pensé que vos ibas a dar clases”.

¿Qué es más importante, tener inteligencia emocional o inteligencia intelectual?

“Las dos son importantes, pero pesa más la emocional”.

¿Cuáles son tus metas?

“Básicamente mi meta es terminar mi carrera y especializarme. Todavía no sé en qué, porque no conozco muy bien los campos. También es una meta salir siempre bien en mis clases”.

¿Qué cualidades debe tener tu pareja?

“Siempre me han gustado las personas mayores, pero lo que más me atrae es la madurez en una persona. Mis amigas dicen que busco perfección, pero lo que quiero es que sea maduro y que sea cariñoso”.

¿Qué hacés en tus tiempos libres?

“Paso viendo tele, juego con mi sobrinito y de vez en cuando me pongo a tocar guitarra”.

¿Alguien a quien admires?

“A mi mamá, porque nos ha criado casi sin el apoyo de mi papá”.

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